El congresista e ícono de los derechos civiles en Estados Unidos John Lewis, en una imagen de noviembre de 2016 junto a fotografías de su arresto por una protesta en 1963. (Rick Diamond/Getty Images)

(CNN) - John Lewis, ícono de los derechos civiles en Estados Unidos y miembro de la Cámara de Representantes, no ve al presidente electo Donald Trump como "legítimo" comandante en jefe luego de la intervención rusa en las elecciones de 2016.

"No veo a este presidente electo como un presidente legítimo", dijo Lewis, demócrata por Georgia, a NBC News en un video difundido el viernes. "Creo que los rusos ayudaron a este hombre a ser elegido. Y ayudaron a destruir la candidatura de Hillary Clinton".

Lewis es un estadista principal dentro del partido, principalmente entre los votantes negros que lo reconocen por su tiempo al frente de la marcha de protesta del "Domingo Sangriento" contra la segregación racial en Alabama en 1965. Lewis fue elegido al Congreso en 1986.

El sábado, Trump respondió duramente a Lewis diciendo que el legislador solo habla y no actúa.

"El congresista John Lewis debería pasar más tiempo arreglando y ayudando a su distrito, que está en una horrible situación y cayéndose a pedazos (sin mencionar que está infestado de crimen) en lugar de quejarse falsamente de los resultados de la elección. Solo hablar, hablar, hablar -ni acciones, ni resultados. Triste", tuiteó Trump este sábado, durante el mismo fin de semana en el que se conmemora a Martin Luther King.

Lewis representa a un distrito de Georgia que incluya a la mayor parte de la ciudad de Atlanta.

Pocos demócratas han ido tan lejos como Lewis en disputar la legitimidad de la elección.

Lewis también dijo que planeaba ausentarse de la toma de posesión de Trump la próxima semana, la cual, dijo, sería la primera ceremonia de este tipo a la que no asistiría desde que llegó a Washington.

"No puedes estar en tu casa con algo que sientes que está mal", dijo Lewis.

 

La comunidad de inteligencia de Estados Unidos concluyó en un reporte oficial que los rusos, bajo la dirección del presidente Vladimir Putin, buscaron influenciar la campaña e impulsar a Trump, una conclusión que Trump ha rechazado con vehemencia.