(CNN) - El gobierno de Países Bajos quiere ayudar a estructurar un fondo internacional proaborto que apoye a familias en todo el mundo, en respuesta a la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de restablecer la llamada Política de la Ciudad de México.

El lunes pasado, Trump firmó un decreto para restablecer esa política, también conocida como “Ley Mordaza Global”, que prohíbe a las organizaciones internacionales no gubernamentales que realizan o promueven abortos recibir financiamiento del gobierno de Estados Unidos.

"Este grupo acaba de hacer más difícil el acceso a los servicios de salud para las mujeres de todo el mundo. Ustedes díganme qué está mal en esta foto", tuiteó la senadora por California Kamala Harris.

'Consecuencias de gran alcance'

La decisión de Trump ha enfurecido a muchas instituciones y políticos en todo el mundo, incluida la ministra de Comercio Exterior y Cooperación para el Desarrollo de Países Bajos, Lilianne Ploumen, quien dice que la falta de apoyo financiero llevará a “peligrosos procedimientos y un aumento de la mortalidad materna”.

“Esta decisión tiene consecuencias de gran alcance sobre todas las mujeres, quienes deberían tener el poder de decidir por ellas mismas si quieren un hijo, sobre sus maridos y sus hijos y también sobre la sociedad en su conjunto”, dijo Ploumen en un comunicado.

“Prohibir el aborto no reduce el número de abortos”, agregó.

Trump firmó el decreto para restablecer una política puesta en marcha por el gobierno de Ronald Reagan.

Más adelante, el presidente Bill Clinton rescindió esa política, pero el presidente George W. Bush la restableció. Y luego, el presidente Barack Obama la volvió a revocar.

Durante los años de Obama, la ley estadounidense prohibió la financiación directa de los servicios de aborto, pero las organizaciones no gubernamentales sí tenían autorización para recibir dinero para otros programas, incluyendo aquellos relacionados con el acceso a los anticonceptivos y la atención posterior al aborto.

Lilianne Ploumen, ministra de Comercio Exterior y Cooperación para el Desarrollo de Holanda.

Lilianne Ploumen, ministra de Comercio Exterior y Cooperación para el Desarrollo de Países Bajos.

Según el gobierno holandés, el nuevo fondo permitiría que las mujeres de las naciones en vías de desarrollo tengan acceso a métodos anticonceptivos, información clara y servicios de aborto.

“Tenemos que hacer todo lo posible para financiar este fondo, al que tanto gobiernos, como empresas y organizaciones de la sociedad civil puedan donar dinero”, dice Ploumen. “De esa manera, las mujeres pueden seguir tomando sus propias decisiones sobre sus propios cuerpos”.

‘Catastrófico’

La ONG Marie Stopes International, que provee anticonceptivos y servicios de aborto, calificó el decreto de Trump como “catastrófico”.

Las mujeres de los países en vías de desarrollo terminarán “pagando el precio”, dice Marjorie Newman-Williams, vicepresidente de esa organización.

“Toda la evidencia médica, así como todo lo que sabemos por nuestras interacciones diarias con las mujeres, es unívoco: si quitas los servicios seguros de aborto del paquete de salud reproductiva, expones a las mujeres a correr riesgos”, asegura Newman-Williams.

Marie Stopes International afirma que la pérdida de los servicios durante los cuatro años de Trump en el poder podría causar 6,5 millones de embarazados no deseados, 2,2 millones de abortos, 2,1 millones de abortos inseguros y 21.700 muertes maternas.

Además, la organización dice que dejaría de proveer métodos anticonceptivos a 1,5 millones de mujeres.

“Los intentos de frenar los abortos a través de leyes restrictivas, o suspendiendo las ayudas para la planificación familiar, jamás funcionarán, porque no eliminan la necesidad de abortar de las mujeres”, dice Newman-Williams.

“Esta política solo exacerba el ya significativo desafío de asegurar que las personas que en el mundo desarrollado quieren aplazar la llegada de sus hijos, puedan obtener los anticonceptivos que necesitan”.

Marie Stopes International afirma que tras el terremoto del 2015 en Nepal realizó 2.843 exámenes generales y ginecológicos y 586 inserciones de implantes anticonceptivos, todo con financiación de Estados Unidos.

Paul Lawlor, de CNN, contribuyó con este informe.