(CNN) - El secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray, dijo que la sugerencia de que su gobierno pague por el muro fronterizo planeado por el presidente Donald Trump es "totalmente inaceptable por dignidad", lo que provocó la cancelación de la primera reunión de los líderes de ambos países.

"Hay temas que son (inaceptables) por dignidad, que no tienen que ver con las exportaciones o la economía, sino con el corazón y el orgullo de los mexicanos. Así como ofrecemos respeto, los mexicanos debemos respetarnos a nosotros mismos, nuestra historia y símbolos nacionales", afirmó el canciller en una rueda de prensa en la Embajada de México en Washington.

El canciller reiteró que México no pagará el muro "bajo ninguna circunstancia" y que hay "cosas que no pueden ni serán negociables".

"Reconocemos en Estados Unidos una nación soberana con pleno derecho a proteger sus fronteras conforme lo decida el pueblo y el gobierno. No coincidimos en que el muro sea la mejor manera de proteger o generar una buena convivencia entre vecinos, pero pueden defender sus fronteras como mejor les parezca", dijo.

"Pero de ahí a pretender que sea el pueblo de México el que pague por un muro es pasar de una acción soberana a algo que es profundamente inaceptable", agregó.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, canceló una reunión con Trump programada para la próxima semana después de que las renovadas tensiones estallaran después de que el mandatario estadounidense firmara un decreto para la construcción del muro en la frontera.

"Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca de que no asistiré a la reunión programada para el próximo martes con el @POTUS", tuiteó Peña Nieto el jueves.

Trump dijo durante un evento en Filadelfia que ambos líderes habían "acordado" cancelar la reunión.

"A menos que México trate a Estados Unidos con justicia, con respeto, esa reunión sería infructuosa y quiero seguir una ruta diferente", dijo Trump. "No tenemos opción".

Previamente, Trump tuiteó que sería mejor cancelar la reunión si su homólogo mexicano continuaba insistiendo en que México no pagaría por el muro.

Videgaray insistió en que su Ministerio adoptaría una postura de cooperación con el vecino del norte, y con su mayor socio comercial -según el Banco Mundial, más del 80% de sus exportaciones fluyen hacia el norte-, pero dijo que el desacuerdo sobre el muro era una cuestión de "dignidad" y "orgullo".

"Reiteramos la voluntad indeclinable del gobierno de México de seguir en comunicación estrecha al más alto nivel con el gobierno de Estados Unidos, vamos a seguir negociando y vamos a llegar a muy buenos acuerdos", dijo.

Cancelación abrupta

Videgaray dijo que estaba en una reunión con personal de la Casa Blanca exponiendo protocolos y logística para la visita de Peña Nieto cuando se enteró del tuit de Trump.

"Entonces pedimos un descanso en la reunión y rápidamente lo llamé (a Peña Nieto), ya lo había visto, a través de las redes sociales, y el presidente me dio instrucciones de comunicar de manera cordial y respetuosa a la Casa Blanca que debido a esta declaración era inviable tener la reunión".

Dijo que la postura de su gobierno sobre el muro no era "una estrategia de negociación".

"Esto va mucho más allá de cualquier asunto comercial, la inversión, u otras cosas que estamos más que dispuestos a negociar y hablar y hacer mejor".

Dijo que el gobierno mexicano estaba seguro de que podría "llegar a grandes acuerdos con el presidente Trump".

Videgaray, conocido por tener una buena relación con el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner, se reunió con senadores mexicanos el martes antes de su primera reunión diplomática cara a cara con el gobierno de Trump en Washington.

"No vamos a reaccionar a la propuesta arancelaria"

Agregó que México no reaccionará a la propuesta de Trump de crear un impuesto del 20% a las importaciones "hasta que veamos una acción".

"No vamos a poner demasiada energía o atención en algo que es especulación. Yo puedo decirles que si gravan las exportaciones de México a EE.UU., van a hacer desde los aguacates, a las televisiones de pantalla plana más caros. Y eso va a ser pagado por el consumidor estadounidense".

"No vamos a dedicar demasiado tiempo a algo que es especulación", concluyó.