(CNN Español) - De los 11,1 millones de inmigrantes indocumentados que viven en este momento en Estados Unidos, 6,8 millones residen en apenas 20 grandes ciudades. Así lo asegura un estudio del Centro de Investigación Pew con cifras estimadas de 2014.

El reporte, publicado este jueves, indica que el 6 de cada 10 inmigrantes indocumentados en EE.UU. viven en 20 áreas metropolitanas, como las de Nueva York Los Ángeles, Miami y Houston. En esas esas grandes zonas urbanas vive el 65% de los inmigrantes legales —ciudadanos naturalizados y no ciudadanos— en esas ciudades.

Eso es el 61% de los indocumentados del país. Para ponerlo en perspectiva, solo 36% de la población total de EE.UU. reside en esas zonas metropolitanas.

Según Pew, la zona metropolitana con mayor población de indocumentados es la de Nueva York con 1,2 millones, seguida por Los Ángeles, con un millón de indocumentados. Cinco de las mayores concentraciones de indocumentados están en California —Los Ángeles, Riverside-San Bernardino, San Francisco, San Diego y San José— mientras que tres lo están en Texas: Houston, Dallas-Fort Worth y Austin.

En Florida los indocumentados se concentran en las zonas metropolitanas de Miami y Orlando.

La amenaza de Trump a las ciudades santuario

Algunas de estas zonas podrían verse afectadas por la promesa del gobierno de Trump de tomar acción contra las localidades que no cooperen con las autoridades federales para identificar inmigrantes indocumentados, señala Pew. Se trata de la promesa de cortar fondos federales a las "ciudades santuario".

Según el secretario de prensa de los Estados Unidos Sean Spicer una orden "despojará el dinero de la subvención federal de los estados del santuario y las ciudades que albergan a los inmigrantes ilegales".

Varios alcaldes demócratas aseguran que los fondos se obtendrán de otros lugares. Los alcaldes de los grandes centros urbanos –incluyendo los de Los Ángeles, Boston y Nueva York–, así como los académicos de temas legales le están diciendo a Trump: “no tan rápido”. Ellos confían en que está segura su condición de ciudades santuario, es decir, jurisdicciones que tienen políticas diseñadas para cooperar o participar en acciones que fortalezcan la inmigración.