(CNN Español) - Las intensas sequías en Nicaragua y los problemas en varios sistemas de acueducto y alcantarillado tienen a por lo menos 70.000 familias de ocho departamentos de Nicaragua sin acceso a agua potable, según advirtió este jueves la Mesa Nacional para la Gestión del Riesgo (MNGR) de ese país.

“Entre noviembre del 2013 y abril del 2016 Nicaragua, y en general la región centroamericana, se vieron afectados por muy bajos niveles de lluvia y eso tuvo un efecto adverso sobre las cuencas y cuerpos de agua subterráneas y superficiales”, le dijo a CNN en Español Denis Meléndez, secretario ejecutivo de la MNGR, una plataforma que agrupa a 10 organizaciones de la sociedad civil en Nicaragua y que trabaja en temas como medio ambiente, salud y educación.

“Fueron varios meses de sequía y esperábamos que el invierno del 2016 paliara un poco la situación pero no fue así y los cuerpos de agua no alcanzaron a recuperarse de la prolongada sequía”, agregó Meléndez. El último invierno presentó lluvias en los rangos normales, pero estas no fueron suficientes.

A eso se suma que buena parte de los 5.500 acueductos rurales que han sido construidos por las mismas comunidades y que ellos gestionan también se han visto afectados por el fenómeno climático, según indicó Meléndez a este medio.

Además de no tener agua para consumo humano, los habitantes de las zonas más afectadas también están enfrentando una crisis de seguridad alimentaria, pues viven de la agricultura.

En este momento, Nicaragua está en verano. Solo en mayo comenzará de nuevo la temporada húmeda.

De acuerdo con algunos expertos, si se superan los 2ºC de calentamiento global, el mundo enfrentará sequías extremas.

De acuerdo con algunos expertos, si se superan los 2ºC de calentamiento global, el mundo enfrentará sequías extremas.

“La crisis por el desabastecimiento de agua potable en el país podría mejorar con una estrategia enfocadas en hacer obras de infiltración, perforar nuevos pozos, construir reservorios y frenar las fugas existentes”, le dijo al diario local La Prensa Ruth Herrera, expresidenta de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillado (Enacal).

Rosario Murillo -esposa del presidente Daniel Ortega, vicepresidenta del país y también vocera del gobierno- reconoció durante el 2015 y el 2016 que Nicaragua enfrenta una de las peores sequías de su historia y dijo que el gobierno trabaja para evitar que falten el agua y los alimentos en las regiones más afectadas por la falta de lluvias. Este año todavía no se ha pronunciado oficialmente al respecto.

Según Meléndez, la sequía y la escasez de agua no solo afecta a Nicaragua sino a países vecinos como Honduras, El Salvador y Guatemala, "por lo cual no solo se necesitan esfuerzos nacionales sino regionales".