(Crédito: Laurence Griffiths/Getty Images)

(CNN Español) - El Barcelona hizo lo imposible: remontar un 4-0 en contra, enfrentar un gol visitante que lo dejaba por fuera y ganar 6-1 con tres goles en los últimos siete minutos para pasar a los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Nunca antes se había visto una remontada así en ese campeonato. Histórico. Neymar fue el gestor y Sergi Roberto el héroe en una noche épica que la afición culé nunca olvidará.

La hazaña de eliminar al PSG francés, que traía al Camp Nou barcelonés una ventaja de 4-0 en el partido de ida, fue lograda gracias a los tantos de Luis Suárez (m.3), Lionel Messi (m.50), Neymar (ms. 88 y 91) y Sergi Roberto (m.95). Además, los ayudó un gol en propia meta de Kurzawa (m.40).

Luis Suárez comenzó muy temprano con el sueño de la remontada apenas en el minuto 3 del primer tiempo. El golpe fue duro para los dirigidos por Unai Emery.

En el 40, una acción desafortunada del francés Layvin Kurzawa puso a los culés a apenas dos goles de empatar la serie.

El astro argentino Lionel Messi no se podía quedar atrás y marcó en el minuto 50 el tercer gol de los catalanes, que los ponía apenas a un tanto de igualar la serie contra los parisinos.

Pero el suspenso llegó en el minuto 62, cuando el siempre letal uruguayo Edison Cavani remató desde la mitad del área y venció al portero alemán Andre Ter Stegen para anotar el 3-1, el descuento del PSG, lo que obligaba al Barcelona a meter tres tantos más para clasificarse.

La montaña parecía hacerse más alta para Luis Enrique y sus muchachos, que comenzaron a remar contra la corriente del tiempo y de un PSG que obtenía un segundo aire. Comenzó una ópera en tres actos con dos tenores: Neymar y Sergi Roberto.

El brasileño anotó el 4-1 en el minuto 88 con un cobro impecable de tiro libre. Acto 1.

El mismo Neymar anotó de penalty el 5-1. Acto 2.

Acto 3: Sergi Roberto aprovechó un balón cruzado en el área en el minuto 95 y decretó la locura literal en el Camp Nou.

Remontadas como esta hacen recordar otras en esta misma competición, como la de la final del 2005 entre el Liverpool y el Milan en Estambul. El Milan ganaba en el primer tiempo 3-0, pero los ingleses empataron 3-3 y obligaron a una tanda de penaltis, en la que se impusieron los de Anfield Road.

O la final de 1999, en el mismo Camp Nou, en la que el Manchester United remontó una desventaja de 1-0 del Bayern Munich con dos tantos en tiempo de descuento.