Washington (CNN) - El expresidente Barack Obama quedó enfadado y exasperado como respuesta a la acusación no corroborada de su sucesor, el presidente Donald Trump, de haber interceptado en octubre sus teléfonos en la Torre Trump, dijeron fuentes cercanas al expresidente a CNN, aunque estas aseguran que la reacción de Obama estuvo cercana a una furia absoluta.

Obama y sus asistentes respondieron con incredulidad cuando se enteraron de los tuits del presidente Trump este sábado por la mañana. Más tarde ese mismo día, un portavoz dijo que "ni el presidente Obama ni ningún funcionario de la Casa Blanca ordenaron medidas de vigilancia sobre ciudadano estadounidense alguno. Cualquier información que sugiera otra cosa es simplemente falsa".

Donald Trump y Obama durante la ceremonia de posesión en el Congreso en Washington. (Crédito: Scott Applewhite – Pool/Getty Images)

Las fuentes le proporcionaron a CNN una visión levemente diferente sobre la conducta de Obama, que otros aseguraron al Wall Street Journal que era propia de alguien "furioso".

El leal ejército de seguidores de Obama ha sido mucho más activo en expresar su descontento con Trump. En las redes sociales y la televisión algunos antiguos asesores de Obama han estado presionando agresivamente a Trump en las primeras semanas de su presidencia.

Los presidentes Trump y Obama no han hablado desde el día de la posesión, cuando Obama recibió a Trump para el desayuno en la Casa Blanca y lo acompañó al Capitolio para la ceremonia de juramentación. Los dos  habían desarrollado lo que Trump calificó de "cálida" relación en el período previo a la posesión de Trump, fomentada por una reunión en la Oficina Oval y varias conversaciones telefónicas.

Pero personas cercanas a ambos reconocen que la amargura de la campaña presidencial, junto con el antagonismo de larga data de Trump hacia Obama con respecto a su certificado de nacimiento, haría improbable una estrecha relación estrecha.

El fin de semana en que Trump lanzó sus cargas explosivas, Obama y su esposa, Michelle Obama, fueron vistos en la Galería Nacional de Arte en Washington en una gira privada de la nueva exposición del artista Theaster Gates. El presidente sonreía cuando salió del museo y vestía casualmente, llevando una bolsa de la tienda de regalos de la galería.

Cuando se le preguntó este lunes si las denuncias de Trump perjudicarían la relación entre los presidentes 44 y 45, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, minimizó las tensiones. "Creo que estarán bien", aseguró.

Kate Bennett, de CNN, contribuyó a este artículo