(CNN) – El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, acusó a Holanda de "sacrificar las relaciones turco-holandesas" y advirtió que "pagarán el precio". 

Se trata de lo último en una larga escalada de tensiones entre ambos países rumbo a las elecciones holandesas del miércoles. Erdogan también criticó a Alemania la semana pasada, con acusaciones de Nazismo tanto en ese país como en Holanda.

"Creía que el Nazismo se había acabado pero me equivoqué", dijo Erdogan en Estambul.

"Lo que hemos visto en las últimas dos semanas en Alemania y Holanda son los reflejos de la islamofobia".

El sábado, protestas surgieron en Rotterdam, Holanda, y en las principales ciudades de Turquía, Annkara y Estambul. Previamente Holanda había impedido que el ministro de Exteriores de Turquía aterrizara en el país, donde participaría en un evento político.

Erdogan reaccionó molesto ante la noticia, comparando al gobierno holandés con los Nazis.

"Son tímidos y cobardes. Son remanentes del Nazismo y fascistas", dijo en Estambul.

Previamente, Erdogan había expresado su molestia contra la canciller de Alemania Angela Merkel con comentarios similares.

El gobierno holandés dijo que el permiso del vuelo del ministro turco había sido revocado en medio de preocupaciones sobre el orden público en una esperada masiva concentración de expatriados turcos.

"Protestamos esa situación con fuerza y le dijimos a nuestra contraparte holandesa que responderemos de la forma más severa", dijo el primer ministro Binali Yildrim en una declaración.

Los políticos turcos quieren hablar en ciudades europeas con grandes números de expatriados previo al referendo sobre la constitución turca que se realizará el 16 de abril.

El referendo cambiaría el sistema parlamentario turco por un sistema presidencial, consolidando en efecto el poder de tres cuerpos legislativos en una rama ejecutiva bajo Erdogan.

Unos 1.5 millones de turcos viven en Alemania y son elegibles para votar en el referendo, de acuerdo con la agencia de noticias turca Anadolu.

Pero las autoridades en varios países han bloqueado sus planes.

Los holandeses votarán el miércoles en una elección nacional que se ha enfocado fuertemente en el tema de la inmigración proveniente de países musulmanes.

El político de extrema derecha Geert Wilders alabó la decisión de evitar que el ministro turco diera su discurso en Rotterdam, y tomó el crédito de la medida en nombre de su movimiento político, el Partido por la Libertad, o PVV.