(Crédito: RONALDO SCHEMIDT/AFP/Getty Images)

(CNN Español) - Unas 709 panaderías en Caracas serán inspeccionadas por órdenes del gobierno venezolano. El Ejecutivo les advirtió que si no dedican el 90 % de harina a la producción de pan, los locales serán tomados temporalmente para incluir panes en las bolsas de comida vendidas a precios subsidiados.

Los panaderos están desesperados: poco a poco reciben del Gobierno menos sacos de harina y el precio del pan está regulado.

El gobierno acusa a los panaderos de generar una guerra del pan para afectar su imagen. "Identificamos parte de las conspiraciones y los hechos que generaban el saboteo para entregarle el pan al pueblo, por ejemplo, primero, la producción continua, debemos garantizar que desde las 6 de la mañana hasta el cierre de la panadería se produzca pan canilla y también pan francés, incluyendo el pan sobado y pan salado", dijo Tareck el Aissami, vicepresidente ejecutivo de Venezuela.

En las vitrinas de las panaderías la frustración y el hambre se mezclan: no siempre alcanza para todos.

En Venezuela no se produce trigo, se importa, y la distribución corre por cuenta exclusiva del gobierno. Las cantidades se han visto afectadas por la baja de los ingresos en dólares producto de la caída de los precios del crudo en el mercado internacional. Luego se distribuye a los molinos, se convierte en harina y su entrega se realiza de forma controlada a las panaderías. No es lo único que se controla, el precio es también fijado por el ejecutivo. Una situación que los panaderos intentan compensar con la elaboración de otros productos no regulados.

El Ejecutivo advirtió que las panaderías que incumplan serán tomadas y sus productos repartidos en los comités locales de abastecimiento y producción o clap, bolsas de comida subsidiada vendidas por el Gobierno.