(CNN) - La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, dijo que la próxima semana buscaría la aprobación para un nuevo referendo de independencia de su país.

Sturgeon dijo que era claro que Reino Unido estaba buscando un “fuerte brexit” en detrimento de Escocia y que los escoceses merecen una oportunidad para permanecer en la Unión Europea como parte de una nación independiente.

Tras el anuncio de Escocia, el gobierno de la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, respondió que la intención de Sturgeon es divisiva.

“La evidencia muestra claramente que la mayoría de personas de Escocia no quieren un segundo referendo de independencia. Otro referendo podría ser divisivo y causar una incertidumbre económica en el peor momento económico”, dice el comunicado de Downing Street.

“Como la primera ministra lo ha establecido, el gobierno del Reino Unido busca una futura asociación con la Unión Europea que funcione para todo el Reino Unido. Este gobierno negociará el acuerdo, pero lo haremos teniendo en cuenta los intereses de todas las naciones del Reino Unido”, agrega el comunicado.

“Hemos trabajado de cerca con todos los gobiernos, escuchando sus propuestas y reconociendo muchas áreas comunes, incluyendo los derechos de los trabajadores, el estatus de los ciudadanos de la Unión Europea que viven en Reino Unido y nuestra seguridad en temas de crimen y terrorismo”, añade el comunicado.

La primera ministra de Escocia Nicola Sturgeon durante una ceremonia en Londres en la que se inauguró un monumento a Irak y Afganistán el 9 de marzo de 2017. (Crédito: Jeff Spicer/Getty Images)

El anuncio de Sturgeon llega mientras el gobierno británico se prepara para dejar la Unión Europea.

Ambas cámaras del Parlamento británico votarán pronto la ley de retiro de la Unión Europea. Si pasa, esta ley le permitirá a la primera ministra Theresa May invocar el artículo 50 del tratado de Lisboa, que gobierna las relaciones entre los Estados miembros de la Unión Europea.

Esto le dará a Reino Unido una ventana de dos años para establecer un divorcio con los otros 27 gobiernos europeos. Se espera que las negociaciones sean fuertes y no hay garantía de que se pueda llegar a un acuerdo en el tiempo disponible.

Los ministros de gobierno han instado a la Cámara de los Lores no interponerse en el camino de la ley si, como se espera, los miembros del parlamento votan este lunes en la tarde para eliminar las enmiendas.

Cualquier demora del proceso en el Parlamento podría significar un retraso para el proceso hasta finales de este mes, pero el gobierno quiere evitar un choque con las elecciones de Holanda, que se realizarán este miércoles.

Una serie de votos decisivos

Los miembros del Parlamento en la Cámara de los Comunes serán los primeros en votar la ley del retiro de la Unión Europea. Se espera que rechacen dos enmiendas agregadas por la Cámara de los Lores en semanas pasadas.

Una enmienda se refiere a los derechos de los ciudadanos europeos que permanecerán en Reino Unido luego del brexit y la segunda le da al Parlamento un voto “significativo” sobre los términos del acuerdo de salida.

La ley retornará después a la Cámara de los Lores para su aprobación final. Si los lores insisten en restaurar las enmiendas, el gobierno podría considerar invocar el protocolo parlamentario que le asigna la supremacía a la Cámara de los Comunes. Pero eso podría retrasar el calendario para invocar el Artículo 50: Theresa May ha dicho que quiere aplicarlo a finales de marzo.

El secretario del brexit David Davis instó a los miembros del Parlamento para que desechen las enmiendas.

“Por favor, no le amarren las manos a la primera ministra en el proceso de hacer cosas que esperamos lograr de todos modos”, dijo Davis en la BBC este domingo.

“Lo que no podemos es tener una cámara del Parlamento dándole marcha atrás a la decisión del pueblo británico”, añadió.

Si los Lores están de acuerdo con pasar la ley sin enmiendas, debe tener el Consentimiento Real de la Reina —una formalidad— antes de que se vuelva ley.

En ese punto es que Theresa May puede activar el artículo 50 y empezar formalmente las conversaciones sobre la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.