(CNN) – El imponente Templo Zhangfei en China ahora tiene otra vista, una hermosa sección del río Yangtze.

Pero este edificio con una elaborada arquitectura fue construido durante la dinastía Song (960 a 1279) y restaurado en el mismo lugar en 1870 luego de una inundación, desde ese entonces, la edificación se encuentra en un lugar totalmente distinto.

El templo fue originalmente construido en Yunyang, en la provincia de Chingqing, en una empinada colina con vista al río y su diseño tenía como objetivo integrar el dramático paisaje. El templo fue edificado para conmemorar al legendario líder militar Zhang Fei que vivió durante el agitado período de los Tres Reinos.

Pero en 2000, la edificación fue trasladada a una nueva casa a 32 kilómetros de distancia de su lugar original. Esto, acarreó un costo de 12 millones de dólares, según el canal estatal de China CCTV.

El templo ahora está ubicado en la base de la montaña Feifeng. El traslado se realizó durante la construcción de la Presa de las Tres Gargantas en 1994.

El Templo Zhangei en su ubicación actual.

Pero, este templo no es el único monumento histórico que ha sido 'trasplantado' en China.

En los últimos años, la práctica de 'desmontar' estructuras históricas inconvenientemente localizadas y volverlas a erigir en otros lugares, se ha convertido en una especie es especialidad nacional, con toda una industria emergente para satisfacer las necesidades en cuanto a ingeniería.

Algunas firmas deslizan los edificios en rieles hasta su nueva posición.

En otros casos, son desmontados desde el techo hasta la base y son construidos en un nuevo lugar.

Un nuevo mapa

Durante el último medio siglo, el paisaje de China ha sido rediseñado.

Entre 1995 y 2015, la población en China ha incrementado de 353 millones a 771 millones, de acuerdo a la Oficina Nacional de Estadística de China. En la actualidad hay 14 ciudades con más de 5 millones de residentes. Y en tan solo 2016, China construyó 84 rascacielos, de acuerdo al Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano de China.

Una urbanización agresiva ha arrasado a la nación, decenas de miles de lugares históricos se perdieron en el proceso. Reubicar estas edificaciones se convirtió en la alternativa preferida y de esto, ya había un antecedente.

En 1964, los templos antiguos de Abu Simbel en Egipto, que había permanecido en su lugar original por más de 3.200 años, fue reubicado a 200 metros de distancia para dar paso a la construcción de la presa Aswan.

El Abu Simbel, localizado a 800 kilómetros al sur de El Cairo, Egipto.

Según Hoyin Leen, profesor asociado de conservación arquitectónica de la Universidad de Hong Kong, el proyecto marcó un hito para naciones, como China, para cambiar su paisaje cultural.

"(El caso de Egipto) llevó a algunas personas a pensar que la reubicación era algo bueno. Pero estamos hablando de artefactos insustituibles", dice Lee a CNN.

Un nuevo milenio 

China comenzó a mover más monumentos "en el nuevo milenio", de acuerdo a Lee.

En 2001, el Jinlum Guild Assembly Hall, en la ciudad de Guangzhou, fue una de las primeras estructuras en ser reubicadas en su totalidad en China.

El edificio construido a inicios de 1700 durante la Dinastía Qing, fue reubicado a 80,4 metros de su lugar original para permitir la construcción del Kangwang Road, un camino que conectará el norte y el sur del distrito Liwan.

En 2003, la Sala de Conciertos de Shanghai experimentó una situación similar. Construido en 1930, fue trasladado para hacer paso a la construcción de la autopista elevada de Yan'an.

El edificio fue levantado 1,4 metros, fue luego colocado en una plataforma desde donde se deslizó a su nuevo hogar, a 66,4 metros de distancia. Luego fue levantado de nuevo 1,88 metros, para construir la nueva base del edificio.

Por otra parte, el edificio Zhengguanghe, un almacén de seis pisos en Shanghai, diseñado por el arquitecto británico George Wilson y construido en la década de 1930, fue reubicado en 2013 para dar lugar a una nueva construcción.

El edificio Zhengguanghe fue la estructura más pesada reubicada en China.

Y la Asociación de Bomberos Hankou Yiyong, un edificio erigido por bomberos voluntarios locales hace 100 años y reconocido como uno de los edificios históricos de Wuhan, en la provincia de Hubei, fue noticia en 2011 luego de ser deslizado en rieles por 90 metros hasta su nueva locación.

El edificio Hankou Yiyong de tres pisos durante su reubicación.

El lugar en donde estaba localizado fue adquirido por una firma de bienes raíces.

"China está atravesando una época de grandes cambios y la gente tiene un conflicto entre cómo preservar edificios históricos y conseguir un crecimiento económico", dice Tang Guo-wah, profesor en la Escuela de Arquitectura y Planeación Urbana de la Universidad de Guangzhou.

"(Como resultado) estamos viendo un manejo incorrecto de estructuras como demolición o reubicación (de las mismas)".

Una nueva industria

Pero, ¿cómo exactamente es que se mueve un edificio?

"Antes de que el edificio sea levantado, unas placas (para apoyar el edificio) son instaladas, para así 'empaquetar' la construcción y prepararla para moverla", explica Lan Wuji, fundador de la compañía Evolution Shift, que se especializa en la reubicación de edificios.

"Hay diferentes maneras para reubicar (los edificios). Algunas veces (las edificaciones) se deslizan, para este caso se necesitan rieles, y otras veces la estructura es tirado por camiones", agrega.

Evolution Shift ha llevado a cabo varias reubicaciones como la antigua Embajada Británica en Beijing (trasladada a inicios de la década de 2000), y el ahora difunto Banco de Agricultura e Industria de China, que en 2008 fue trasladado 50 metros para dar paso a la construcción de la sede de la Asamblea Popular Nacional de China.

Lan dice que la mitad de reubicaciones que la firma ha realizado son lugares históricos. Lan supervisó el traslado de la Sala de Conciertos de Shanghai.

"La reubicación tiene diversos beneficios comparado a la demolición o a la reconstrucción", dijo Lan a CNN. "Cuesta menos dinero, provee una mejor preservación y conservación de edificios y es más amigable con el medio ambiente".

Lan añade que es "difícil de saber" cuánto cuesta reubicar un edificio, ya que los gastos dependen de cada proyecto.

Pero la reubicación de la Sala de Conciertos de Shanghai, que pesa 5.650 toneladas, costó 8,7 millones de dólares.