(CNN) - La destituida presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, abandonó la mansión ejecutiva este domingo, dos días después de que la Corte Constitucional votara por retirarla del cargo.

Park abandonó la mansión conocida como la Casa Azul y se fue a su casa privada en el sur de Seúl, según su portavoz Kim Dong-jo. Park dijo que está "arrepentida" de no haber podido cumplir su "deber como presidenta hasta el final", dijo el congresista Min Kyung-wook en nombre de ella frente a la casa privada de Park, donde las multitudes manifestaban su apoyo hacia la saliente líder.

Los partidarios de la destituida presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, se reúnen a las afueras de su casa este domingo en el distrito de Gangnam, en Seúl.

"Agradezco a las personas que me han apoyado y creído en mí", aseguró Park. "Aceptaré todos los resultados, tomará tiempo, pero creo que la verdad definitivamente saldrá a la luz".
Ella dejó el cargo después de que un Tribunal Constitucional confirmó el viernes un voto de los legisladores para acusarla de corrupción y nepotismo.
Corea del Norte elogió su retirada, describiéndola como un "final destructivo" para la primera jefa de Estado de la nación.

Park Geun-hye, presidenta destituida de Corea del Sur.

En una declaración este sábado en los medios estatales, un funcionario norcoreano describió a Park como una "lunática incomprensible e indignante". "Es la evaluación de consenso de la nación que el final destructivo de Park Geun-hye es la victoria histórica de la justicia del pueblo", dijo el portavoz no identificado del Consejo Nacional de Reconciliación de Corea del Norte en un pronunciamiento en la KCNA, la agencia de noticias estatal norcoreana.

"Ejecutada por el pueblo"

Park "fue juzgada y ejecutada por el pueblo, no por cierta fuerza política o la fuerza de oposición", aseveró el portavoz. "La sociedad surcoreana está ahora en la importante encrucijada de la revolución. La vigilia anti-Park ha ganado, pero esto es sólo un comienzo de la lucha para lograr la verdadera justicia y el progreso social".

Fotografía del 1 de marzo del 2016 en la que se ve a la destituida presidenta surcoreana, Park Geun-hye, al abandonar un evento en Seúl.

Pyongyang también se refirió a la destitución en un editorial del sábado en el Rodong Sinmun, un medio de comunicación estatal. "Park Geun-hye es una dictadora ignorante y grosera que desperdició el dinero precioso del contribuyente para su propia complacencia y placer", decía el artículo. "¡Qué patética es su desdichada vida!".

Misiles balísticos

La península coreana sigue dividida y técnicamente en guerra, a pesar de un armisticio que puso fin a las hostilidades entre las fuerzas del norte comunista apoyado por China y el sur anticomunista, respaldado por Estados Unidos en 1953. Las relaciones siguen siendo tensas. Corea del Norte probó cuatro misiles balísticos la semana pasada, lo que según los expertos fue casi con toda seguridad una reacción a ejercicios militares conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos.

Al día siguiente, Seúl dijo que las primeras piezas del sistema defensivo conocido como THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), habían llegado a Corea del Sur. Park y sus aliados conservadores han tomado una posición más dura sobre Corea del Norte, mientras que la oposición de izquierda ha señalado que es probable que persiga una política de compromiso con Pyongyang.

Una manifestante participa en una marcha tras la destitución de la presidenta en Seúl.

Escándalo de corrupción

El escándalo de corrupción que hizo caer a Park ha dominado la política surcoreana durante meses. La presidenta fue acusada de ser indebidamente influenciada por su amiga y consejera de larga data, Choi Soon-sil, quien está siendo juzgada por abuso de poder y fraude. Este viernes, el Tribunal Constitucional estuvo de acuerdo con las acusaciones según las cuales Park había abusado de su autoridad para ayudar a Choi a recaudar donaciones de empresas para fundaciones que había establecido.

Tres personas murieron en violentas protestas que estallaron en Seúl después de la sentencia del tribunal. Los grupos partidarios de Park organizaron fuertes manifestaciones a las afueras del ayuntamiento de Seúl este sábado a primeras horas y hubo una fuerte presencia policial en la capital. Sin embargo, miles de personas salieron a las calles para celebrar, con un gigantesco mitin en la histórica plaza Gwanghwamun.

Según la agencia de noticias Yonhap, más del 70% de los coreanos apoyan el proceso de destitución de Park.

Emotivas escenas en su casa

En la casa privada de Park, a donde llegó este domingo, muchos de sus partidarios lloraban mientras cantaban "abajo la destitución" y "Park Geun-hye, te queremos".

La presencia de la policía era considerable, pero la multitud estaba en su mayoría tranquila, sin señales de una repetición de la violencia de este viernes. Un manifestante gritó: "¡Ánimo, presidenta!"

La multitud, mayoritariamente de mediana edad y ancianos, ondeaba banderas surcoreanas y retratos gigantes de Park. Un manifestante más joven sostenía una pancarta de Donald Trump y le afirmó a CNN: "¡Vamos a hacer que Corea vuelva a ser grande!".

Seguidores de Park ondean una bandera de campaña de Donald Trump.

Hubo ocasionales estallidos de ira, particularmente dirigidos hacia la prensa en lengua coreana. Los manifestantes los acusaron de ser propagadores de "noticias falsas" y los calificaron de "velas", en referencia a las vigilias semanales a la luz de las velas que ayudaron a expulsar a Park.

Los surcoreanos celebran en las calles tras la destitución de Park.

¿Qué sigue?

Se espera que los fiscales comiencen a interrogar a Park por cargos de corrupción, y podrían tratar de impedir que abandone el país, según la cadena coreana YTN.

Una elección para el reemplazo de Park debe ser llevada a cabo en los próximos 60 días. El Partido de la Libertad de Corea de Park Geun-hye anunciará su candidato a la presidencia el 31 de marzo, dijo la organización este domingo. Los expertos predicen que la elección tendrá lugar el 9 de mayo.

Con los conservadores gobernantes de Park sin el favor del electorado, parece probable que el país gire a la izquierda.

Stella Ko, corresponsal de CNN en Hong Kong, y Sol Han, en Seúl, contribuyeron en este artículo.