(CNN) - Miguel Caballero no es un jefe típico. Le ha disparado a cada uno de sus empleados, y todos han sobrevivido.

Él quiere que crean en el producto que hacen. No son pistolas, sino ropa a prueba de balas que produce en Bogotá, Colombia.

"Le he disparado varias veces a mi esposa, le disparé a mi abogado, a mis hermanos, y me he disparado a mí mismo", me dice Miguel Caballero, señalando su abdomen. "Es para obtener un producto de buena calidad".

Durante 25 años, Caballero ha equipado a los poderosos del mundo con su elegante línea de ropa a prueba de balas que lleva su nombre. Su lista de clientes incluye a Michael Bloomberg, Steven Seagal, el rey Fernando de España, y hay rumores de que hizo un traje a prueba de balas para la inauguración del presidente Barack Obama en 2009.

"Podemos decir que en el pasado muchos presidentes han usando nuestra ropa, sí", dijo Caballero. "Pero tenemos una restricción [de decir] el nombre de muchos presidentes".

Caballero hace todo, desde ropa formal hasta impermeables y chaquetas de cuero. Los presidentes de Kenya, Nigeria, El Salvador, Paraguay, Panamá, Guatemala y Uruguay actualmente llevan sus confecciones. Sus camisetas sin mangas, que se compran por 1.500 dólares, son el elemento más popular entre los líderes mundiales.

"En el caso de nuestros clientes VIP, como los presidentes, necesitan reducir el riesgo pero también ser discretos", dijo Caballero. "No quieren mostrarle a nadie que están usando este tipo de ropa".

El Servicio Secreto de los Estados Unidos no comenta sobre si algún presidente de los Estados Unidos ha usado la ropa de Caballero. Pero el exagente del Servicio Secreto y experto en seguridad Bob Babilino dice que los presidentes de Estados Unidos han usado chalecos antibalas de vez en cuando. Según el Servicio Secreto, ha habido intentos de asesinato contra más de una docena de presidentes estadounidenses en funciones, y cuatro han tenido éxito. Babilino advierte que comprometer la comodidad por la seguridad puede ser peligroso.

"El mayor desafío ha sido siempre un equilibrio entre comodidad, protección y discreción", dijo Babilino. "Si es incómodo, no van a querer usarlo".

Los diseños de Caballero están certificados por el Instituto Nacional de Justicia, lo que significa que el gobierno de los Estados Unidos ha aprobado su eficacia. La camiseta sin mangas a prueba de balas puede soportar doce balas: seis en la parte posterior y seis en la parte delantera, de 9mm o rondas de magnum .357. Y la prenda sólo tiene 7 milímetros de espesor. Sus chaquetas y chalecos más gruesos pueden soportar un arma de fuego más potente como una ametralladora MP5.

Los jefes de Estado son los más vulnerables cuando se presentan frente a grandes masas, y aún más cuando interactúan con el público.

"Uno ruega para que no empiecen a caminar hacia un lado para estrecharles la mano a la gente", dijo Babilino. "Esa es la mayor preocupación".

Las piezas personalizadas de Caballero para clientes VIP pueden llegar a costar hasta 4.000. Él tiene tres tiendas en el mundo y va a abrir una en Iraq próximamente. Allí, se enfrentará a un nuevo desafío.

"Tenemos que adaptar la túnica para ellos, con protección a prueba de balas", afirma.