(CNN Español) - A partir de este jueves y durante 30 días Mocoa está en estado de emergencia económico, social y ecológica tras la mortal avalancha que dejó más de 300 muertos y cientos de damnificados, según informó la Presidencia de Colombia en su página web.

Esta medida le permitirá al gobierno central y local fortalecer los mecanismos para “garantizar la supervivencia de los damnificados”, así como “mejorar canales de suministros, restablecer las telecomunicaciones y los demás servicios públicos, en las áreas rural y urbana de la ciudad”, dice el comunicado de la Presidencia.

“Se hace necesario, por la urgencia y gravedad de la crisis y por la insuficiencia de los mecanismos jurídicos ofrecidos por la ley 1523 de 2012, recurrir a las facultades del Estado de Emergencia Económica con el fin de dictar decretos con fuerza de ley que permitan conjurar la grave situación en Mocoa e impedir la extensión de sus efectos”, dice el decreto 601 del 6 de abril del 2017 que firmó el presidente Santos junto a todos sus ministros, según la Presidencia.

Para enfrentar la crisis luego de la tragedia, las autoridades intervendrán tanto áreas rurales como urbanas del departamento; también, dice el comunicado, garantizarán el suministro de energía a los ciudadanos de bajos recursos y se facilitará el “uso de combustibles subsidiados para generar energía”.

Este jueves el ministro de Defensa y gerente para la reconstrucción de Mocoa, Luis Carlos Villegas, entregó las cifras más recientes de afectados por la avalancha: ya son 306 muertos, de los cuales 92 son niños. Además, indicó, hay 362 heridos de los cuales 19 están hospitalizados y otros 60 fueron remitidos a otros centros de salud especializados, según la página web del Ministerio.

Villegas informó que la fuerza pública desplegó 1.600 soldados y policías especializados en atención de emergencias y desastres para buscar sobrevivientes de la tragedia. Además recordó que las únicas donaciones que se reciben para los damnificados de la tragedia son: agua embotellada, arroz, aceite, panela, granos, leche en polvo, ropa nueva, ropa interior para niños y mujeres nueva, elementos de aseo personal, pañales, productos enlatados con fecha de vencimiento lejanas.

“No se recibirán medicamentos, productos perecederos, leche y agua en bolsa, ropa y zapatos usados”, dice la página del Ministerio de Defensa.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que adicionará más recursos económicos a los 40.000 millones de pesos (unos 14 millones de dólares) que ya entregó a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

Anteriormente, el gobierno nacional y el local habían declarado el estado de calamidad pública para agilizar las labores de rescate, ayuda y reconstrucción; además se comprometió a entregar subsidios de arriendo para damnificados por 750.000 pesos mensuales (unos 262 dólares) durante 3 meses, mientras se construyen nuevas viviendas para los afectados.

A principios de esta semana habían llegado a la zona afectada por la tragedia 4.000 kits de aseo, 1.000 ayudas alimentarias y 3.000 colchones.

El Ministerio de Salud de Colombia, por su parte, envió 500 kilos de medicamentos, insumos médico-quirúgicos, 5 mil litros de agua potable y una carpa hospital, e instaló tres albergues temporales como puestos de salud, para atender a los heridos.