(CNN Español) – Las alarmas en Costa Rica están encendidas por cuenta del volcán Poás: desde la noche del pasado miércoles 12 de abril empezaron una serie de erupciones que hasta este lunes continuaban ocurriendo, según las constantes actualizaciones que ha publicado en su perfil de Facebook la Red Sismológica Nacional del país.

Mauricio Mora, experto en sismología volcánica de dicha red y director de la Escuela Centroamericana de Geología UCR, explicó este lunes a través de un video que el volcán actualmente sigue en erupción. “La actividad eruptiva se mantiene y puede mantenerse por varios días más, o por mucho más tiempo, no lo podemos determinar, todo dependerá de cómo evolucionen las condiciones geológicas del volcán”, indicó Mora.

El funcionario también reveló que los cambios en el volcán empezaron a ocurrir desde principios de año, pero se aceleraron en los primeros días de abril. Dichos cambios culminaron con las erupciones, continuó el experto, del 12 y 13 de abril “Sobre todo el 13 de abril que la principal alcanzó hasta tres kilómetros de altura”, sostuvo.

Sólo en la tarde y noche de este domingo se registraron tres erupciones mayores: a la 1:55 p.m., a las 4:42 p.m. y a las 8:26 p.m. Las imágenes reveladas por la Red Sismológica muestran “la proyección de bloques incandescentes (bloques a muy alta temperatura) hacia el playón, en el sector sur y este del lago intracratérico”.

Hasta el momento se ha documentado que las erupciones son de tipo freáticas. Lo que quiere decir, de acuerdo al Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica, que ocurre cuando “agua sobre-recalentada atrapada bajo la superficie de la Tierra rápidamente” pasa “de una fase líquida hacia una fase de vapor, expandiéndose y rompiendo violentamente la roca confinante”.

El agua hirviendo es expulsada junto a vapor, barro y fragmentos de roca, llegando a unos pocos metros o hasta varios kilómetros. “La energía que activa estas erupciones proviene del magma, y es transferida hacia la superficie por el agua meteórica que circula en los alrededores del magma y el gas que es liberado por el mismo producto de la descompresión que sufre al ascender”, añadió el comunicado de la entidad.

En la misma línea, Mora indicó en su pronunciamiento que se está investigando si dentro del volcán hay interacción con procesos de magma, que de confirmarse se trataría de erupciones freatomagmáticas. Sin embargo, las autoridades aún están analizando las muestras de ceniza recolectadas el pasado sábado.

Medidas de seguridad

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación emitió un comunicado este domingo en el que informó que hay un cierre indefinido del Parque Nacional del Volcán Poás, debido a que no hay condiciones para atender el turismo. “No abriremos el Parque Nacional Poás y (debemos) ser claros que no se podrá permitir la visitación hasta que las condiciones volcánicas sean estables y seguras. Así mismo, una vez lograda esta condición deseada no se podrá reabrir hasta evaluar la infraestructura y acondicionarla nuevamente para un buen servicio”, se lee en el pronunciamiento.

La comunicación inicial asegura que la actividad del volcán ha estado aumentando desde marzo pasado “a niveles de peligrosidad inminente”. Esto debido a tres erupciones grandes que se registraron hasta el domingo y múltiples erupciones medianas y pequeñas cada 40 minutos. Según el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, estos eventos “han propiciado la caída de rocas en el mirador principal y en los senderos. Estas rocas van desde tamaños de 40 centímetros de diámetro a 2 metros de diámetro”. El organismo añadió que las instalaciones están llenas de sedimentos, cenizas y materiales volcánicos y no conocen con seguridad las condiciones que tenga el agua que se vaya a utilizar. Y también hay una situación de desgasificación que ha dejado “partículas en el aire que son muy peligrosas”.

Por esta última razón, desde el pasado 9 de abril se decidió evacuar el parque. “La actividad volcánica es impredecible y va en aumento, según se nos informa por parte de los expertos”, insiste la institución.

Además, desde el pasado 13 de abril la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias de Costa Rica declaró alerta verde (o informativa) por las erupciones. El comunicado de la entidad explica que la decisión obedece a la actividad volcánica y a “los flujos de lodo en los ríos cercanos”. La alerta aplica para seis cantones del país: Poás, Sarchí, Alajuela, Zarcero, Grecia, San Carlos y Río Cuarto.

La Comisión de Prevención pidió no visitar los ríos afectados ni permanecer en los cauces de los mismos “ante posibles avenidas súbitas de agua”, así como mantener una estricta vigilancia sobre “las áreas y poblados propensos a ser afectados por flujos de lodo y caída de ceniza”.

Los cambios en el volcán

La Red Sismológica Nacional ha podido documentar que el domo del volcán, una estructura de lava, ha “sido destruida”, citando las palabras de Mora. Una publicación en la mañana de este lunes de la entidad indicó que “gran parte del domo que se encontraba al sur del lago inracratérico ha sido destruido por la actividad eruptiva, solo quedan dos remanentes de la estructura en los extremos este y oeste”. Al estar el domo parcialmente destruido, revela que las erupciones del 12 y del 14 de abril “se habrían generado en el mismo sector del domo”, indicó el resumen elaborado por la entidad.

Este domo se formó durante la actividad del volcán en 1953 y tenía “alrededor de 30 m de altura con respecto al nivel del cráter”.