(CNN) - El vicepresidente de EE.UU. Mike Pence, que estuvo cerca de la frontera con Corea del Norte esta semana, dijo a CNN: "Vamos a abandonar la fallida política de paciencia estratégica" con Corea del Norte.

Con soldados norcoreanos a menos de 30 metros pies detrás suyo en la zona desmilitarizada de Corea, Pence dijo a CNN que Pyongyang debe entender que el enfoque de la administración Trump hacia el régimen será diferente al de anteriores presidentes de EE.UU.

Vamos a redoblar nuestros esfuerzos para llevar la presión diplomática y económica a Corea del Norte, y esperamos que podamos resolver este asunto pacíficamente", dijo Pence en la entrevista a CNN.

Este lunes, cuando se le pidió que explicara lo que esto significa —si Estados Unidos está ahora a favor de la fuerza militar, por ejemplo—, el secretario de Prensa de la Casa Blanca Sean Spicer dijo que Trump no revelaría sus movimientos. Sin embargo, dijo que el mandatario "no está descartando ninguna opción".

"La era de la paciencia estratégica fue una política que el gobierno de Obama promulgó para básicamente esperar y ver", dijo Spicer. "Ahora entendemos que esa política no es prudente para Estados Unidos y por eso han visto que intensifican los esfuerzos, especialmente con respecto a China".

Spicer dijo que los esfuerzos de Trump para involucrar al presidente chino Xi Jinping en lo referente a Corea del Norte son un ejemplo de que se toman medidas proactivas para contrarrestar la amenaza nuclear.

"Siempre actuaremos en función del mejor interés de Estados Unidos", agregó Spicer.

¿Tiene Trump una línea roja cuando se trata de Corea del Norte?

"No creo que uno vea... líneas rojas", dijo el secretario de prensa Spicer. Agregó que Trump tiene sus "cartas cercanas al chaleco" en temas como éste, algo que el mismo Trump ha dicho.

Sin embargo, Spicer dijo que Trump es "decisivo", señalando el ataque estadounidense en Siria.

"Cuando es apropiado, el presidente toma medidas decisivas", dijo Spicer.