(CNN) - La derrota de Hillary Clinton ante Donald Trump en las elecciones de noviembre pasado ha sido el mayor revés individual de la historia política moderna en Estados Unidos. Pasé los meses que siguieron tratando de entender qué dice su derrota sobre el electorado, sobre Clinton y sobre la campaña que llevó a cabo. Ahora, existe un libro que ha hecho todo eso por mí: Shattered: Inside Hillary Clinton’s Doomed Campaign, escrito por Amie Parnes y Jon Allen. El libro hace un recuento, golpe a golpe, de cómo fue exactamente que Clinton perdió una batalla que todo el mundo incluida ella– pensaba era imposible de perder. Entrevisté a Amie y a Jon sobre el libro, lo que descubrieron de Clinton y quién es realmente el culpable de su derrota. La que sigue es nuestra conversación, llevada a cabo vía correo electrónico y ligeramente editada.

Cillizza: Su trabajo sugiere que Clinton perdió incluso aunque la narrativa de los medios aseguraba que ganaría sin mayores esfuerzos. ¿Por qué esa desconexión?

Parnes/Allen: Los medios tienen información limitada y solo tienen a su alcance lo que ven y eso sugería que ella iba a ganar. Para las encuestas de opinión es vergonzoso lo que pasó. Pero para su equipo de análisis era trascendental. En el libro hablamos mucho del análisis de datos y de las encuestas y aunque no se sabe si ella hubiera hecho las correcciones necesarias de haber sabido cómo iba en su carrera por llegar a la Casa Blanca, estar en la oscuridad significa que ni siquiera sabía que tenía que cambiar el rumbo.

Cillizza: La imagen que dibujan de la campaña de Hillary Clinton es una de caos, facciones encontradas y cuestionamientos. ¿No se supone que la campaña del 2016 iba a ser diferente de la del 2008?

Parnes/Allen: Sí, y lo fue. Hicieron un buen trabajo manteniendo todo eso en secreto. La principal diferencia entre las campañas del 2008 y del 2016 es que esas cosas, en su mayoría, no se filtraron. Lo que encontramos hablando con fuentes era que la gente tenía mucho miedo de llamar la atención sobre esos problemas, pero había voces dentro del mundo de Clinton y fuera de la campaña que señalaban algunos de esos problemas. Sin embargo, fueron mayormente ignorados o los hicieron a un lado. Uno de los muchos ejemplos de eso es la tensa relación entre el director de la campaña John Podesta y Robby Mook (gerente de la campaña), a quien sacamos a la luz en el libro.

A pesar de su derrota en 2016, Hillary Clinton hizo historia como la primera mujer en ser la opción de un partido importante de EE.UU. para llegar a la presidencia. Además, recibió 3 millones de votos adicionales que Trump. Su desempeño allanó el camino para el inevitable y largo retraso en el ascenso de una mujer a ser mandataria de ese país.

Cillizza: ¿Qué descubrieron sobre Clinton que no sabían cuando comenzaron a escribir el libro? ¿Cambió ella de algún modo significativo?

Parnes/Allen: Creemos que aprendió más de la cuenta de algunas lecciones, sobre todo del exceso de confianza en la información, en detrimento de la persuasión política tradicional, una dinámica de la que nuestras fuentes hablaron en detalle. Ella estaba peleando la última guerra. No creemos que haya cambiado de un modo significativo. Trató de cambiar la decoración pero la arquitectura siguió siendo principalmente la misma.

Cillizza: ¿Quién es, realmente, el culpable de su derrota? ¿La misma candidata? ¿Robby Mook? ¿Otra u otras personas? ¿Por qué?

Parnes/Allen: Nuestra investigación nos lleva a creer que, en última instancia, ella es la responsable. Después de todo, ella era la candidata y no era precisamente la primera vez que lo hacía. En la medida en que Robby no cumplió su papel a la perfección, ella nunca abandonó la única cosa que estaba haciendo mal. La medida correctiva era poner a otra persona en ese cargo, que no dependiera tanto de la información y los análisis. Pero ella no hizo eso.

También cabe destacar que Robby Mook estaba trabajando con una candidata que hizo algo inexplicable con su servidor de correo electrónico y dio discursos a bancos en el momento de un populismo crecimiento. Y durante mucho tiempo, ella se negó a disculparse por esas cosas.

Cillizza: Terminen la frase: “La campaña presidencial del 2016 de Hillary Clinton será recordada como ___________”. Ahora, explíquenla.

Parnes/Allen: La campaña presidencial del 2016 de Hillary Clinton será recordada como una oportunidad perdida y como una debacle que le cedió la presidencia a Donald Trump, que dejó a sus seguidores destrozados, al menos a corto plazo. Pero en 25 años, las mujeres sabrán de una mujer que fue capaz de ganar una nominación por el Partido Demócrata, un obstáculo que ninguna otra mujer había superado. Al final, ella es la mujer más experimentada de su generación en el campo de la política.