(CNN) - En un país cada vez más dividido, el ataque del jueves en los Campos Elíseos de París, que dejó un policía muerto, tiene el potencial de poner de cabeza una elección ya polémica e impredecible.

Con un número récord de votantes indecisos, los analistas dicen que el tiroteo, llevado a cabo un sospechoso que era conocido de los servicios de seguridad franceses por actividades islamistas radicales, podría jugar a favor de la narrativa empujados por la extrema derecha.

"Esto cambia las últimas horas de la campaña, pone la lucha contra el terrorismo, la inmigración y la identidad nacional en el centro. Hace que sea mucho más que una batalla entre Marine Le Pen y sus oponentes", dijo Melissa Bell, corresponsal de CNN en París.

Marine Le Pen, candidata del partido de extrema derecha Frente Nacional, ha hecho de la inmigración y la amenaza del Islam el elemento central de su campaña.

Cuando surgieron las noticias sobre el tiroteo, Le Pen participaba en un debate televisado en vivo con otros 10 candidatos. De inmediato respondió diciendo que la seguridad en el país estaba fallando a sus ciudadanos.

"No se ha hecho todo para proteger a nuestros ciudadanos. Lo que necesitamos son los recursos para asegurarnos de que podemos luchar contra el terrorismo islamista. No quiero que nuestra juventud se acostumbre a vivir con este peligro. La ingenuidad ha terminado", dijo .

Le Pen, junto con el candidato de centro-derecha, Francois Fillon, y el independiente de centro, Emmanuel Macron, anunciaron que suspendían los actos en el último día de campaña, este viernes, antes de la crucial elección del domingo.

Fillon dijo que quería mostrar "solidaridad" con la policía, que parece ser el principal objetivos del ataque. Además del policía que resultó muerto, otros dos resultaron heridos.

Macron también anunció que cancelaría sus eventos en Rouen y Arras para liberar a las fuerzas de seguridad que tendrían que ser movilizadas "para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos", dijo en un comunicado.

El atacante

El atacante, quien fue abatido a tiros por la policía, fue identificado como Karim Cheurfi, dijo a CNN la portavoz de la Fiscalía de París, Agnes Thibault Lecuivre.

La portavoz agregó, sin embargo, que Cheurfi no estaba bajo vigilancia de las agencias de inteligencia, como una fuente había informado previamente a CNN. Es decir,Cheurfi no era Ficha S", como normalmente se conoce a los individuos rastreados por sospechas de radicalismo.

 

En 2016, las autoridades vigilaban a 15.000 personas consideradas en proceso de radicalización. Anteriormente, los funcionarios franceses dijeron que 10.000 personas estaban en su lista Ficha S.

Melissa Bell dijo que si se confirmase que sospechoso era Fichas S, eso contribuiría a la retórica de Le Pen.

Le Pen ha dicho: "Tenemos que expulsar a los imanes extranjeros que predican el odio y el fundamentalismo de extranjeros Ficha S".

El experto en seguridad Glenn Schoen dijo a CNN que el ataque del jueves podría tener mayores implicaciones más allá de la elección francesa.

"Ahora tenemos elecciones el 8 de junio en Reino Unido y en septiembre en Alemania. Incluso este incidente más pequeño, en comparación con algunos de los anteriores, va a tener un impacto bastante grande", dijo.

Participación

Este no es el primer incidente relacionado con terrorismo en medio del ciclo electoral francés. Además, los ataques anteriores en el país, desde los ataques en París en 2015, hasta el del día de la Bastilla del año pasado en Niza, están en la mente de muchos votantes.

Tras las detenciones esta semana de dos hombres sospechosos de preparar un "violento ataque inminente" en Marsella, unos 50.000 policías y soldados se desplegarán para las dos vueltas de las elecciones, dijo el ministro del Interior francés, Matthias Fekl.

Aun cuando muchos votantes sean disuadidos de ir a votar, según Cyril Vanier de CNN, la campaña ha sido tan polarizante y los riesgos son tan altos -el lugar en la Unión Europa, el desempleo, así como el terrorismo- que van a querer que su voz sea escuchada.

Sin embargo, si un número significativo se queda en casa, esto también podría beneficiar a Le Pen. "Hay consenso en que Le Pen se beneficiaría de una baja participación", dice Vanier. "Sus votantes son más enérgicos, muchos de ellos están seguros de su elección.

La logística de vigilancia en los centros de votación en toda Francia sigue siendo desalentadora.

Aunque hay 50.000 policías en las calles, señala Bitterman, hay 60.000 centros de votación. "No se puede proporcionar una protección completa", dijo.

Los votantes en Francia van a las urnas el domingo en la primera ronda de las elecciones presidenciales. Los dos principales candidatos con más votos se medirán en segunda vuelta el 7 de mayo.