(CNN Español) – El atún acaba de convertirse en un punto de victoria para México: este martes, la Organización Mundial del Comercio (OMC) resolvió que puede imponerle sanciones a Estados Unidos hasta por 163,23 millones de dólares al año. ¿La razón? Las reglas estadounidenses para importar este producto afectaron al país latinoamericano.

Según la organización internacional, la exigencia por parte de Estados Unidos de la etiqueta dolphin-safe –que busca garantizar que durante la pesca de atún no haya una afectación directa a los delfines y cuya normativa fue reformada en 2013 y 2016– a las importaciones mexicanas derivó en pérdidas para los productores latinoamericanos, a pesar de cumplir con los requisitos. Tanto así, que la solicitud de México ante la OMC fue de 472,3 millones de dólares anuales, por cuenta del pleito. Sin embargo, la entidad saldó la solicitud en la cifra de 163,23 millones.

El siguiente paso es que México solicite la autorización al Órgano de Solución de Diferencias de la OMC para “suspender concesiones y otras obligaciones” para tramitar el monto de la sanción. Algo que, de acuerdo al comunicado emitido por la Secretaría de Economía, ya en proceso de presentar.

(Crédito: CRISTINA QUICLER/AFP/Getty Images)

De manera inmediata, las autoridades pedirán “la autorización para suspender beneficios y, de manera paralela, iniciará los procedimientos internos necesarios para hacer efectiva dicha suspensión en contra de importaciones de productos procedentes de EE.UU.”. Lo anterior porque, como aparece en el pronunciamiento, con la decisión de la OMC México está autorizado “para ejercer sus derechos e imponer medidas de represalia a las importaciones procedentes de EE.UU.”.

Con la decisión del órgano internacional se pone punto final a un pleito que empezó en 2008, cuando México exigió un proceso para solucionar diferencias contra las reglas de etiquetado dolphin safe. Según el gobierno, esta normativa ha impedido el efectivo comercio de atún en el país vecino, a pesar de que “el método de pesca utilizado por la flota mexicana cumple con los más altos estándares internacionales, para la protección de los delfines y sustentabilidad, y se encuentra regulado por el Acuerdo sobre el Programa Internacional para la Conservación de los Delfines (APICD)”.

Las autoridades mexicanas han insistido durante años en que las leyes estadounidenses discriminaban su atún y que otros países no debían lidiar con el mismo nivel de exigencia. En el proceso ante la OMC también argumentaron que han respetado las normas internacionales sobre la pesca comercial y la preservación del medio ambiente.

Esta decisión de la OMC llega en medio de una fuerte tensión entre Estados Unidos y México. Mientras Trump arrecia las amenazas del muro y el hecho de que el país latinoamericano deba financiarlo, el canciller de México le ha salido al paso a estas afirmaciones asegurando que si se violan los tratados limítrofes su país actuará.

Además, el jueves pasado el funcionario sostuvo que México estaría dispuesto a retirarse del Tratado de Libre Comercio del Atlántico Norte (TLCAN) si lo que hay sobre la mesa no beneficia a la nación. Justamente, Trump ha insistido por largo tiempo en su intención de renegociar este tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. Y en la noche de este lunes, su gobierno dio el primer paso para quebrar el comercio con Canadá cuando el Departamento de Comercio anunció un impuesto del 20% para la madera blanda canadiense. Esta decisión fue bastante sorpresiva dada la dura crítica de Trump contra México en la campaña electoral de 2016.

Pero por ahora, el atún podría darle un respiro al país latinoamericano frente a las presiones que llegan del norte.

Con información de  Patrick Gillespie de CNNMoney