(CNN) - El presidente de Estados Unidos Donald Trump puede ser una nueva cara en el escenario internacional, pero los líderes mundiales que lo han visitado han adoptado rápidamente una estrategia para ganarse su favor: la adulación.

La primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May, acuñó algunos de los puntos que usa Trump hablando de sí mismo, y alabó su victoria electoral de 2016 calificándola como “impresionante” durante su visita en enero y diciendo que Trump, como ella, era un presidente para “la gente trabajadora ordinaria”.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, endulzó el juego de golf de Trump: “Mis puntajes en el golf no se asemejan al nivel de Donald, para nada”.

LEE: El incómodo saludo de 19 segundos entre Donald Trump y Shinzo Abe

Y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se refirió al libro de Trump — The Art of the Deal— como influyente mientras decía que Trump era un líder más fuerte que su predecesor: “Nuestra alianza ha sido notablemente fuerte, pero bajo su liderazgo, tengo confianza de que será más fuerte que nunca”.

Más recientemente, el presidente de Palestina, Mahmoud Abbas, le dijo a Trump este miércoles que su “gran habilidad para negociar” hará la paz con Israel más probable.

“Creo que somos capaces, bajo su liderazgo y su valiente administración y su sabiduría, así como su gran habilidad para negociar”, dijo Abbas a través de un traductor. “Creo que con la gracia de Dios, y con todo su esfuerzo, creemos que podemos ser socios, verdaderos socios con usted, para conseguir un histórico tratado de paz”.

La adulación le ayuda al ego de Trump

La adulación extranjera impacta directamente en la visión de Trump de sí mismo, algo que los líderes mundiales esperan les haga ganar el favor de los Estados Unidos.

Cuando se le preguntó sobre el estilo diplomático de Trump y lo que hace diferente su gobierno en la situación entre Israel y Palestina, el secretario de prensa de la Casa Blanca Sean Spicer respondió sin rodeos: “El hombre es diferente”.

“El estilo diplomático del presidente está dando dividendos”, dijo Spicer. “Las relaciones y la fundación que el presidente está construyendo van a dar grandes dividendos a este país… El estilo de este presidente es para desarrollar un vínculo personal con los individuos”.

Trump no ha ocultado su ego en sus largas décadas como hombre de negocios. Su nombre es su marca y está en edificios alrededor del mundo. Sus documentos de campaña la avaluaron en 3.320 millones de dólares. Trump también se ha vuelto un negociador de proporciones históricas desde sus primeros días en la escena de los bienes raíces de Nueva York, es alguien que sabe cuándo presionar a alguien en la mesa porque entiende a las personas.

Incluso ha mencionado su historia como negociante para explicar aparentemente por qué la adulación puede funcionar bien en él.

El presidente ruso Vladimir Putin calificó a Trump como “brillante y talentoso” durante las elecciones primarias republicanas de 2016.

Trump dijo que esos comentarios eran “un gran honor”.

“Conozco a las personas, porque los tratos son personas. Si Putin me respeta, y si Putin quiere llamarme brillante, y otras cosas que dijo que era, francamente, muy bien, lo acepto”, dijo Trump. “Y lo aceptaré en nombre de nuestro país, porque si nos llevamos bien con Rusia, eso es algo positivo”.

Adulación más que cosmética

La adulación no solo ha sido cosmética; también ha sido sustancial.

Cuando el secretario general de la OTAN, el general Jens Stoltenberg, visitó la Casa Blanca, le dijo a los reporteros —junto a Trump— que la defensa del presidente por mayores contribuciones a la financiación de la defensa de los países miembros ha llevado a la acción a otros países de la OTAN.

“Ya estamos viendo el efecto de su fuerte enfoque en la importancia del reparto de la carga en la alianza”, dijo Stoltenberg. “Estamos de acuerdo en que los aliados necesitan redoblar sus esfuerzos para cumplir con el compromiso que hicimos en 2014 de invertir más en nuestra alianza”.

La adulación también tiene una página en el propio manual de estrategia del exlíder de negocios.

Trump fue un prolífico escritor de cartas en las primeras etapas de su carrera. Arrancaba artículos de revistas sobre una persona y se los enviaba con palabras aduladoras. Más recientemente, reporteros, como Simon Carswell del Irish Time, han escrito sobre cómo los artículos positivos sobre Trump o sus propiedades han sido recibidos calurosamente.

“Gracias a ti y al maravilloso Simon Carswell por la gran historia sobre el Trump International Golf Links, Irlanda. Será maravilloso”, tuiteó Trump en 2014.

Esas tendencias han seguido a Trump hasta la Casa Blanca.

“Manos fuertes”, dijo Trump en la Oficina Oval sobre el ministro Shinzo Abe, haciendo una mímica de un swing de golf mientras hablaba.

Abe, visiblemente sorprendido por el comentario, respondió con una risa.