(CNN) - Es mágico. Y es muy ruidoso.

El momento en que un helicóptero despega es una dulce sobrecarga para los sentidos, con motores de turbinas vociferando y la hélice principal golpeando el aire solo unos pocos pies por encima de tu cabeza.

Pero con un buen par de audífonos que eliminen el ruido o en una súper cabina insonorizada, podrás experimentar la maravilla de volar en círculos mientras te deleitas con espectaculares vistas, que también son únicas porque solo son posibles desde un helicóptero.

Estos son 4 de nuestros recorridos en helicóptero favoritos en América del Norte.

Quebec (Canadá)

GoHelico tiene su sede en el Aeropuerto Internacional Jean Lesage de la ciudad de Quebec y ofrece recorridos aéreos por esta ciudad de 400 años que es patrimonio mundial de la Unesco y también por toda la región.

El recorrido más popular, según Stéphanie Huot, gerente general de GoHelico, es uno que dura 25 minutos y recorre el río y sus principales paisajes.

La empresa trabaja todo el año, pero Huot recomienda los vuelos que se hacen en otoño (por el color espectacular de las hojas) y también uno en invierno para experimentar el famoso Carnaval de Quebec desde el aire.

Hay audioguías en varios idiomas y a los pilotos que hablan inglés y francés les encanta compartir sus conocimientos sobre la zona mientras están volando. También ofrecen la opción de que tú seas el piloto de tu propio vuelo en helicóptero.

Mejor vuelo: Quebec, su río, sus paisajes (189 dólares canadienses o 138 dólares estadounidenses por persona).

Desde el aire, el Castillo de Frontenac, de Quebec, es tan impresionante como desde el suelo.

Cataratas del Niágara (Ontario, Canadá)

El sonido ensordecedor de los miles de metros cúbicos de agua que cada segundo caen de las Cataratas del Niágara atrae a millones de visitantes a esta región cada año. Las cataratas se extienden por la frontera de Canadá y Estados Unidos, a lo largo del río Niágara, entre los lagos Erie y Ontario.

El año pasado, unas 100.000 personas experimentaron los recorridos aéreos sobre las cataratas con la empresa Niagara Helicopters.

La compañía existe desde hace más de 50 años y opera una flota de cuatro helicópteros Aribus H130. Estas modernas aeronaves fueron diseñadas pensando en recorridos turísticos, tienen aire acondicionado y control de vibraciones y, para mayor seguridad en tierra, tiene una hélice de cola completamente cerrada llamada “fenestron”.

Y si sobrevolar las cataratas no es suficiente para ti, Niagara Helicopters también te lleva a un viñedo local en sus aeronaves, en un recorrido que incluye cata de vino y una comida especialmente preparada para los turistas.

Mejor vuelo: Tour clásico (144 dólares canadienses o 105 dólares estadounidenses por persona).

La empresa Niagara Helicopters lleva muchos años sobrevolando las espectaculares Cataratas del Niágara y sus alrededores.

Whistler (Canadá)

Para llegar a la ciudad de Whistler necesitas hacer un viaje panorámico de casi dos horas por la muy bien llamada Autopista del Mar al Cielo, que sale del Aeropuerto Internacional de Vancouver. Whistler es la casa del famoso centro de esquí Whistler Blackcomb, punto central de todas las actividades al aire libre de la zona.

Una vez allí, la compañía Blackcomb Helicopters hace recorridos desde el Helipuerto de Whistler por toda la región de las Montañas Costeras.

El más popular se llama BC Experience (Experiencia BC), incluye un vuelo sobre el área de esquí y, si el clima lo permite, aterrizar en un glaciar de 12.000 años de antigüedad, en la Montaña del Arco Iris.

Incluso si viajan en verano, los turistas pueden sobrevolar la zona o hacer muñecos de nieve durante la parada de 15 minutos que hacen en el glaciar.

Según Jordy Norris, encargado de ventas y mercadeo de Blackcomb Helicopters, también han llevado a 300 personas a la parte posterior del glaciar para una espectacular fiesta de cocteles y organizan fiestas de matrimonio.

Mejor vuelo: BC Experience (285 dólares canadienses o 209 dólares estadounidenses por persona).

Con la empresa Blackcomb Helicopters puedes aterrizar en un glaciar de 12 mil años de antigüedad, en la Montaña del Arco Iris, en Canadá.

Las Vegas, Nevada (Estados Unidos)

El Gran Cañón es una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo y sus dimensiones son asombrosas: 445 kilómetros de largo, entre 16 y 28 kilómetros de ancho de borde a borde y una profundidad promedio de 1,6 kilómetros.

La mayoría de sus visitantes disfrutan de vistas increíbles desde la orilla norte o sur, observando el río Colorado, muy por debajo. Pero para los más aventureros, y los más adinerados, la compañía Maverick Helicopters (que está en Las Vegas) ofrece un espectacular recorrido en helicóptero llamado Grand Canyon (Gran Cañón).

En total, el recorrido dura dos horas y media. Sobrevuela el lago Las Vegas y el lago Mead, pasa por la Represa Hoover haciendo una ‘S’ gigante (para que los pasajeros de ambos lados de la aeronave puedan disfrutar de la vista).

Después de 45 minutos de sobrevolar el Desierto de Mojave, el helicóptero comienza a descender al Gran Cañón, donde aterriza. Allí los turistas pueden bajarse y explorar la zona por media hora.

El vuelo de regreso pasa por la formación rocosa roja conocida como El tazón de fuego, a la que solo se puede llegar en helicóptero, y termina en Las Vegas, justo cuando empiezan a encenderse las luces de la ciudad, en el atardecer.

Muchos dicen que el de la empresa Maverick Helicopters es el mejor recorrido en helicóptero por el Gran Cañón.

Maverick Helicopters tiene una enorme flota de 47 helicópteros Airbus EC130 y H130.

Mejor vuelo: Wind Dancer – Sunset (574 dólares estadounidenses por persona).

Howard Slutsken es colaborador habitual de blogs y revistas de aviación y vive en Vancouver.