Nota del editor: Una versión anterior de esta historia apareció en marzo.

Washington (CNN) - El impresionante despido del director del FBI, James Comey, provocó nuevos pedidos de legisladores, exfuncionarios gubernamentales y grupos de vigilancia por una investigación "independiente" sobre los posibles vínculos entre los miembros de la campaña de Trump y la intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales del 2016.Durante meses, algunos han defendido el nombramiento de un abogado especial o un fiscal, mientras que otros quieren conformar un "comité selecto" del Congreso, y un tercer grupo sugiere crear una nueva comisión bipartidista. Si bien ninguna de estas opciones son mutuamente excluyentes, existen, sin embargo, diferencias significativas en el propósito, alcance y viabilidad de estos enfoques.

A continuación podrás ver un desglose de los diferentes caminos disponibles y de cómo estos difieren:

Abogado especial

El secretario de Justicia, Jeff Sessions, decidió en marzo recusarse de cualquier investigación existente o futura relacionada con la campaña presidencial de Trump (o la transición) después de que aparecieron informes según los cuales se había reunido con un diplomático ruso el año pasado. Como resultado de la recusación de Sessions, el subsecretario Rod Rosenstein está supervisando la investigación del FBI sobre si existió alguna coordinación entre la campaña de Trump y la interferencia rusa en las elecciones.

Pero el papel de Rosenstein en el despido de Comey planteó nuevas preguntas sobre cómo procedería y si él también debiera apartarse. El reglamento del procurador de Justicia prevé el nombramiento de un "abogado especial" externo en ciertas circunstancias, incluso si el manejo por parte del Departamento de Justicia "presenta un conflicto de interés para el departamento u otras circunstancias extraordinarias" y si "es de interés público el nombrar un abogado especial externo para que asuma la responsabilidad del asunto".

No obstante, a la luz de la negativa de Sessions, la decisión de nombrar un abogado especial en este caso recaerá únicamente en Rosenstein. Y mientras que los legisladores en el Capitolio no tengan ningún rol en el nombramiento de abogado especial alguno, eso no ha detenido al liderazgo demócrata en su empeño de poner presión sobre Rosenstein para que nombre a otra persona en su lugar.

"El subsecretario Rosenstein tomó su lugar en el Comité Judicial y prometió nombrar un fiscal especial en el momento apropiado", dijo este martes el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer. "Este es el momento, la confianza del pueblo estadounidense en nuestro sistema de justicia penal está en las manos de Rosenstein. Señor Rosenstein, Estados Unidos depende de usted para restaurar la fe en nuestro sistema de justicia penal, que se va a resquebrajar tras las acciones de hoy del gobierno".

Los expertos aseguran que el objetivo principal de un abogado especial en cuanto al asunto de Rusia sería la búsqueda de una investigación criminal independiente. "Pueden utilizar un gran jurado, pueden pedir devolver las acusaciones, estarían facultados para escoger personal (de su elección), y podrían contar con un presupuesto para llevar a cabo sus responsabilidades", aseguró el abogado Richard Ben-Veniste, exjefe del Grupo Especial de la Fiscalía Especial de Watergate y quien participó en la Comisión bipartidista del 11 de Septiembre.

Comey tras su testimonio ante el Comité Judicial del Senado. (Crédito: Zach Gibson/Getty Images)

En otras palabras, el objetivo de una investigación llevada a cabo por un abogado especial "no es responder a las preguntas públicas sobre lo sucedido o lo que todavía está sucediendo", como Benjamin Wittes lo escribió en una publicación en Lawfare, sino más bien encaminar "un conjunto de investigaciones de inteligencia y contrainteligencia extranjeras que pueden (o no) tener elementos de investigación criminal".

Comité selecto

Aunque varios comités de la Cámara de Representantes y el Senado están examinando la injerencia de Rusia en las elecciones, el senador republicano por Arizona John McCain y otros expertos externos han pedido específicamente un "comité selecto", con nuevos miembros escogidos por el actual liderazgo del Congreso. Inmediatamente después del despido de Comey, tales llamados se hicieron más fuertes.

"Hace tiempo que pido un comité especial del Congreso para investigar la injerencia de Rusia en las elecciones del 2016", afirmó McCain en un comunicado este martes. "La decisión del presidente de despedir al director del FBI sólo confirma la necesidad y la urgencia de dicho comité".

Las ventajas de utilizar un comité tan selecto incluyen personal recién dedicado con suficiente experiencia y tiempo, poder de citación para forzar la obtención de testimonios y documentos e, idealmente, actuar sin la mancha discutible de influencia de la Casa Blanca, una acusación que ha asediado las estructuras existentes, como la investigación del Comité de la Cámara sobre Inteligencia.

Aunque un abogado especial y un comité selecto pueden emplear ciertas funciones de investigación, Wittes advierte que sirven para diferentes propósitos: La función especial del fiscal está "diseñada para procesar crímenes", mientras que un comité selecto "está diseñado para hacer una investigación para que el Congreso sepa cómo cumplir sus funciones constitucionales".

Pero Caroline Fredrickson, presidenta de la Sociedad Estadounidense de la Constitución, dijo que la elección entre un abogado especial y un comité selecto "no debería ser excluyente", a pesar de que "hay intereses algo diferentes protegidos". Ambos enfoques son útiles "dado lo que está en juego aquí".

Comisión bipartidista

En el otro extremo del espectro, algunos han pedido una nueva comisión independiente bipartidista para investigar la influencia de Rusia en las elecciones, en la misma línea que la Comisión del 11 de septiembre.

El representante demócrata Eric Swalwell, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, acusó a la Casa Blanca de "obstruir" la investigación del panel y pidió en repetidas ocasiones que una comisión independiente revisara el asunto.

El propósito de tal comisión es distinto de una investigación criminal, ya que su objetivo sería "informar a la legislatura o al público sobre algo que sucedió", dijo Wittes. "El propósito de la Comisión del 11 de septiembre fue contar la historia de cómo llegamos a este punto".

"La ventaja es que es llamativa y muy independiente", pero no está "bien posicionada para litigar" sin ciertos poderes de investigación, añadió Wittes. La otra desventaja de una comisión independiente es que requeriría la promulgación de una legislación, lo que podría resultar desafiante en el clima político actual. Si se utiliza, "sin duda será el resultado de una presión pública sustancial sobre el Congreso y el Presidente, pero parece improbable en este momento", dijo Ben-Veniste.