(CNNMoney) – México envió un fuerte mensaje esta semana: tiene muchos más amigos aparte de Estados Unidos y Norteamérica.

Funcionarios del Ministerio de Agricultura llevaron 17 empresas mexicanas a Brasil en los últimos días para conversar sobre la posibilidad de comprar más granos, soya y maíz en Suramérica. Cabe destacar que México es uno de los principales compradores del maíz estadounidense.

Además, este jueves el secretario de Economía Ildefonso Guajardo anunció que viajará a China en septiembre.

Estos movimientos llegan en medio de los mensajes hostiles del presidente de Estados Unidos Donald Trump contra China. El mandatario lleva varios meses amenazando con que se retirará del Tratado de Libre Comercio del Atlántico Norte (TLCAN), que sostiene su país con México y Canadá. También ha dicho que subirá los impuestos para las importaciones que lleguen de su vecino del sur y para las compañías que lleven empleos a ese país.

Los planes de viaje de México coinciden justamente con la confirmación del Senado de Estados Unidos este jueves sobre el principal negociador de Trump en el TLCAN. Así queda preparado el escenario para renegociar el tratado de libre comercio, un proceso que debería empezar en agosto o septiembre.

“Mandamos la señal de que tenemos muchas alternativas”, sostuvo Guajardo este jueves en referencia al viaje que realizará a China.

Y esas opciones no se limitan únicamente a China y Brasil. Los funcionarios mexicanos están en “aceleradas” conversaciones comerciales con sus homólogos de la Unión Europea para actualizar un acuerdo de comercio. También se están reuniendo con las respectivas autoridades argentinas.

“Estamos preparados, no preocupados”, la aclaró a CNNMoney Raúl Urteaga, coordinador de asuntos internacionales en el Ministerio de Agricultura de México desde Sao Paulo, Brasil. “Estamos muy interesados en abrir nuevos mercados para nuestras exportaciones y en contar con socios comerciales confiables”, añadió.

Los funcionarios mexicanos subrayan que estaban tratando de diversificar su economía mucho antes que Trump llegara a la presidencia de Estados Unidos. Sin embargo, admiten que su elección aumentó la urgencia de fortalecer las relaciones comerciales con otros países.

Aún así, México sigue dependiendo en gran medida de su vecino del norte y empezar a alejarse en otra dirección será un desafío a largo plazo.

Alrededor del 80% de las exportaciones mexicanas llegan a Estados Unidos. Además, los millones de mexicanos que viven en ese país son una fuente clave de ingresos –remesas– especialmente para sus amigos y familiares que viven México y cuentan con bajos ingresos. Sin mencionar que cientos de empresas tienen operaciones en ambos lados de la frontera, como resultado del TLCAN, que se convirtió en ley en 1994.

Por su parte, cerca de 6 millones de empleos en Estados Unidos también dependen del comercio con México, según la Cámara de Comercio del país. Y esos lazos están siendo asediados en la era de Trump.

En medio de esta situación, otros países lo ven una oportunidad y están recibiendo a México con los brazos abiertos. “Esta es una gran oportunidad para dar la vuelta y mirar un poco más a Suramérica", indicó el presidente de Argentina, Mauricio Macri, a CNN en abril. "Esto demuestra que es mejor mantener y profundizar las relaciones con muchos otros países”, insistió.