(CNN) - El amor de Michael Chang por los tallarines debía hacerlo encajar perfectamente en su hogar adoptivo.

Pero a pesar de ser mundialmente conocido por sus platos de tallarines, Xi'an no era un destino de ensueño para el joven guía.

Criado en el pobre este de China, Chang se unía a la multitud que se acumulaba alrededor de uno de los únicos dos televisores en su pueblo para ver las telenovelas y las series de televisión de Hong Kong.

"Todos estaban en estas oficinas de lujo comiendo tallarines instantáneos", dijo. "Quería eso para mí".

Chang nunca llegó a Hong Kong. A los 19 años, salió de su casa de campo por primera vez y comenzó un viaje en tren de 13 horas a Xi'an, adentrándose en el centro de China.

Estudió Comercio Exterior en una universidad local y después de un intento fallido para poner en marcha su propio restaurante, comenzó a mostrar a los turistas los numerosos lugares de interés de Xi'an.

En muchos sentidos, el viaje personal de Chang refleja los cambios extraordinarios en China durante las últimas décadas.

"Cuando llegué a Xi'an, no había edificios más altos que este muro", dijo, de pie encima del muro restaurado de la ciudad antigua, que mide 12 metros. Ahora están creciendo como setas".


Michael Chang

La antigua capital

Con una población de más de 8 millones de personas hoy en día, Xi'an tiene una larga historia, incluso para los estándares chinos.

Punto de partida de la Ruta de la Seda, Xi'an -entonces conocida como Chang'an- era un cruce clave entre China, Medio Oriente y Europa y antigua capital de China.

Los cientos de años de comercio entre China y Occidente ayudaron a establecer vínculos culturales duraderos.

En el popular mercado musulmán de Xi'an, el aroma a comino cuelga del espesor en el aire sobre los puestos donde se venden jugo de granada y pan árabe. El cordero, que no suele ser uno de los platos favoritos de los chinos Han, se prepara a la plancha sobre braseros de carbón.


El mercado musulmán de Xi'an

Esta variada selección de productos muestra la historia de la ciudad, pero a lo largo de los siglos, cuando la capital china fue trasladada a otro lugar, Xi'an perdió gradualmente su importancia política y económica.

Al igual que muchas ciudades del vasto interior de China, se quedó atrás en la década de 1980, cuando la dirección comunista en Beijing comenzó a liberalizar la economía y la apertura del país al mundo exterior.

Sobrepasada por las metrópolis costeras que progresan con el resurgimiento del comercio exterior, Xi'an luchó por algo de relevancia.

¿Una nueva ruta de la seda?

Hoy en día, los funcionarios chinos están tratando de transformar el interior del país, promover el crecimiento y el desarrollo como parte de la iniciativa conocida como "Un Cinturón, una Ruta".

La iniciativa abarca 68 países socios y unos 1.000 millones de dólares en inversión, y tiene como objetivo restaurar las antiguas rutas comerciales y abrir nuevos mercados a los bienes y la influencia china. El "cinturón" terrestre se extiende desde China a Europa, mientras que la "ruta" marítima enlaza el comercio y los puertos a través de Asia, África y el Pacífico.

"Este es un movimiento geopolítico de China", dijo Ben Simpfendorfer, autor del libro The New Silk Road ("La Nueva Ruta de la Seda") y fundador de la consultora basada en Hong Kong, Silk Road Associates.

Frederic Neumann, un analista de HSBC en Hong Kong, dijo que hay "una verdadera fuerza detrás de esta iniciativa, no se trata sólo de castillos en el aire".

"Hay una gran cantidad de dinero movilizado, hay una gran cantidad de empresas puestas a la tarea, hay una gran cantidad de proyectos que se pondrán en marcha" dijo.

Puerto interior

En las afueras de la ciudad, el Parque de Comercio y Logístico Internacional de Xi'an es esencialmente un puerto interior.

Las mercancías se envían en tren tan lejos como a Hamburgo, en Alemania, y la metáfora de la Ruta de la Seda no se pierde.

"Esto tiene mucho que ver con nuestra historia y nuestra ubicación", dijo Zhai Ruopeng, que gestiona la logística y proyectos de construcción del grupo que administra el puerto.

"Estamos en el centro geográfico de China y casi todas las ciudades desarrolladas chinas están al este. Como la nueva ruta de la seda va hacia el oeste, ahora estamos en la puerta al oeste".

El parque logístico fue fundado en 2008, pero desde entonces ha sido firmemente colocado bajo el paraguas de la iniciativa "Un Cinturón, una Ruta". Algunos economistas, sin embargo, siguen siendo escépticos de los tan cacareados nuevos enlaces ferroviarios entre China y Europa.

"El flete por vía marítima es mucho más barato y la fabricación en China está a lo largo de la costa", dijo Andy Xie, un economista independiente.

"Cuesta mucho dinero el transporte por ferrocarril y, para los productos de alto valor, como iPhones, sólo se puede utilizar la carga aérea".