La tortilla es uno de los productos básicos en la canasta mexicana. Crédito: Ronaldo Schemidt / AFP / Getty Images

Ciudad de México (Expansión) - Para los hogares mexicanos resulta cada vez más difícil mantener el consumo de bienes básicos como la tortilla, la leche o los huevos. Los efectos inflacionarios del alza en los precios de la gasolina y la depreciación del peso han afectado su capacidad de compra.

Un salario mínimo ha perdido 31,67 pesos de valor adquisitivo de enero a abril, el equivalente a poco más de dos kilos de tortilla, dos litros de leche o cinco viajes en Metrobús.

En México, 7,45 millones de trabajadores ganan hasta un salario mínimo, es decir 2.441 pesos al mes. Sin embargo, al considerar la inflación, el poder de compra es de solo 2.410 pesos.

La pérdida de poder adquisitivo está en todos los niveles de ingreso. Los trabajadores que ganan hasta tres salarios mínimos, esto es, 7.324 pesos mensuales, solo tienen un poder adquisitivo real de 7.251 pesos.

Los precios de la gasolina subieron hasta 25% en algunas regiones del país a inicios de enero y esto se ha contagiado a varios precios de la economía. Además, los productores ya han trasladado el aumento en costos que han visto derivado de la depreciación de 37% que acumuló el peso de mediados de 2014 al cierre de 2016

Al cierre de abril, la inflación se aceleró 5,82%, la más alta desde mayo de 2009 y fuera de la meta del Banco de México de 3% +/- un punto porcentual, es decir, hasta 4%.

Si alza de precios continúa a lo largo del año, la variable del consumo de toda la economía mexicana se verá afectada, dado que los mexicanos ven reducido su poder de compra.