(CNN Español) - El próximo 23 de mayo, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos deberá decidir si prorroga por 18 meses más el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los haitianos que viven en ese país.

De expirar, en julio próximo, cerca de 50.000 haitianos que llegaron a Estados Unidos tras el devastador terremoto del 2010 tendrían que regresar a su país.

En total, unas 340.000 personas de 13 países se benefician hoy del TPS en EE.UU. según el Instituto de Políticas Migratorias de Estados Unidos. El Salvador lo recibió en el 2001 y Nicaragua y Honduras lo tienen desde 1999.

“En la perspectiva del número de personas en el país que no tienen estatus o están sujetas a deportación, este no es un gran número pero, por otro lado, sabemos que este gobierno ve esos asuntos de forma diferente, así que pueden decidir cosas diferentes a otros gobiernos”, le dijo a CNN en Español Doris Meissner, exdirectora de Servicios de Inmigración durante el mandato del expresidente Bill Clinton y quien ahora hace parte del Instituto de Políticas Migratorias de Estados Unidos.

El pasado 13 de mayo, el gobernador de La Florida Rick Scott le pidió al gobierno del presidente Donald Trump que prorrogue el TPS para Haití, a través de una carta enviada al secretario de Seguridad Nacional John Kelly, según lo informó el diario Tampa Bay Times

CNN en Español trató de comunicarse con la oficina del gobernador Scott para confirmar esa información de manera independiente, pero hasta la publicación de este artículo no había obtenido respuesta.

Y el pasado 26 de abril, un grupo de 16 senadores demócratas liderados por Robert Menéndez, de Nueva Jersey, y Bill Nelson, de Florida–  envió una carta al secretario de Estado Rex Tillerson y al secretario de Seguridad Nacional John Kelly pidiéndoles la extensión del TPS para los haitianos que viven en EE.UU., "ante la continuación de las difíciles condiciones en Haití".

Según los senadores, "la extensión es necesaria para permitir que Haití se recupere completamente del terremoto de enero del 2010 y del huracán de octubre del 2016". Además, dice la carta, "Haití está mal preparado" para recibir a las casi 50.000 personas que actualmente están bajo ese estatus de protección temporal en Estados Unidos.

CNN en Español ha tratado de comunicarse con el Departamento de Seguridad Nacional para conocer qué decisión tomarán al respecto, pero hasta el momento no ha obtenido respuesta.

El TPS para Haití fue aprobado el 21 de enero del 2010, nueve días después del terremoto que arrasó buena parte de ese país caribeño, que se calcula dejó más de 200 mil muertos. Un desastre natural del que todavía, siete años después, no termina de reponerse. Vence el 22 de julio del 2017.

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Según las leyes establecidas, el Departamento de Seguridad Nacional designa a un país extranjero el Estatus de Protección Temporal “debido a condiciones en dicho país que impiden a los ciudadanos del país regresar a su país temporalmente de manera segura”.

En concreto, las condiciones temporales por las que el Servicio de Nacionalización e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) otorga el TPS son:

  • Conflicto armado en curso (como una guerra civil)
  • Un desastre natural (como un terremoto o huracán) o una epidemia
  • Otras condiciones extraordinarias y de carácter temporal

Haití reunía, en enero del 2010, varias de ellas.

“La ley es clara sobre otorgar beneficios a nacionales de un país por desastres naturales, conflictos armados o condiciones extraordinarias”, asegura Meissner. Pero “las discusiones que se reporta están ocurriendo en el Departamento de Seguridad Nacional son sobre si la gente de Haití que está en Estados Unidos como beneficiaria del TPS ha cometido crímenes o ha usado asistencia pública. Esos no son los requisitos que están en la ley para influenciar en la decisión”. 

John Martin, de la Federación Americana para la Reforma de la Inmigración, una organización que se opone a la inmigración ilegal, está convencido de que “fue un error usar este estatus para personas (que están) en el país ilegalmente, porque estas personas no tuvieron la intención de regresar a sus hogares”.

Según le dijo Martin a CNN en Español, el programa solo debe ser entendido “para personas que están provisionalmente en el país como turistas o estudiantes, hombres de negocios”.

El terremoto del 2010 en Haití desplazó a 1,5 millones de personas hacia campamentos temporales que les ofrecían algo de seguridad. Pero en marzo del 2015, más de 60.000 personas todavía vivían en esos campamentos.

Quienes reciben el Estatus de Protección Temporal en Estados Unidos no pueden ser deportados, pueden obtener un Documento de Autorización de Empleo (EAD, por sus siglas en inglés) y para salir del país deben solicitar una autorización especial de viaje.

Según el Departamento de Seguridad Nacional, “una vez se le conceda, una persona tampoco podrá ser detenida debido a su estatus migratorio en Estados Unidos”, pero el TPS “es un beneficio temporal que no conduce al estatus de residente permanente legal ni confiere ningún otro estatus migratorio”.

Y no es un beneficio que se derive, lo que quiere decir que por ser padre o hijo de una persona con TPS no se recibe el estatus automáticamente.

Un estudio del Centro de Recursos Legales para el Inmigrante estima que si Estados Unidos termina el TPS para Haití, Honduras, Nicaragua y El Salvador, el PIB de EE.UU. se reduciría en 45.200 millones de dólares en una década. 

Con información de Ione Molinares, de CNN en Español