(CNN) - La princesa japonesa Mako renunciará a su estatus real... en nombre del amor.

El novio es también... una suerte de príncipe.

La Casa Imperial dijo a CNN que los planes están en marcha para que la princesa, de 25 años, nieta del emperador Akihito, se comprometa con Kei Komuro, también de 25 años, quien trabaja para un bufete de abogados y una vez protagonizó una campaña de turismo como "Príncipe del Mar".

La pareja se conoció hace cinco años cuando estudiaba en la Universidad Cristiana Internacional en Tokio, reportó la emisora ​​nacional japonesa NHK.

Mientras estaba en la universidad, Komuro interpretó al "Príncipe del Mar" en una campaña de turismo de la ciudad de Fujisawa, al sur de Tokio.

Dejar la familia imperial

La ley imperial de Japón, de siglos de antigüedad, establece que, para casarse con un plebeyo, una princesa debe salir de la familia imperial.

La última en hacerlo fue la tía de la princesa Mako, Sayako, la única hija del emperador Akhito, cuando se casó con el urbanista Yoshiki Kuroda, en 2005.

El compromiso no será oficial hasta el intercambio ceremonial de obsequios, pero la noticia ha reavivado las preocupaciones sobre el cada vez menor tamaño de la familia imperial, que actualmente tiene 19 miembros, 14 de los cuales son mujeres.

La ley imperial sólo permite que el trono pase a los herederos varones, de los cuales hay sólo tres son: el príncipe Naruhito, su hermano menor el príncipe Akishino, y el hijo de Akishino, el príncipe Hisahito.

Además de la princesa Mako, hay otras seis princesas solteras.

Futuro de la monarquía

El verano pasado, el emperador Akihito, de 83 años de edad, expresó su preocupación de que su avanzada edad pudiera comenzar a afectar a su capacidad para gobernar.

Akihito dijo que, aunque sentía que tenía buen estado de salud, le preocupaba el aumento de funciones que exige su papel.

"Cuando veo que mi nivel de condición física es cada vez menor, me preocupa que pueda ser difícil para mí llevar a cabo mis funciones como símbolo del Estado, como he hecho hasta ahora", dijo entonces.

Esa declaración siguió al anuncio de la Casa Imperial, unos meses antes, de que él y la emperatriz Michiko, de 82 años, reducirían sus apariciones en público.

La ley imperial requiere que un emperador sirva toda la vida, pero el anuncio de Akihito puso en marcha los planes para que el Parlamento japonés permita que el emperador abdique si así lo decide. El proyecto de ley para la abdicación del emperador se presentará en las Cámaras alta y baja del Parlamento esta semana.

"Príncipe del Mar"

El miércoles, los medios de comunicación japoneses se centraron en el hombre que ha robado el corazón de la princesa Mako.

Los periodistas acamparon frente a las oficinas del bufete donde Kei Komuro trabaja como asistente legal.

Komuro se negó a responder a las preguntas sobre el inminente compromiso. Solo dijo a la prensa: "Me gustaría hablar de ello cuando llegue el momento".

Los ciudadanos japoneses también querían saber más acerca de Komuro, e inundaron el sitio web de la ciudad de Fujisawa, para la que protagonizó la campaña turística como "Príncipe del Mar", informaron los medios locales.

Las reacciones del público hasta ahora han sido generalmente positivas, pero algunos se preguntan qué supondrá la próxima boda para el futuro de la monarquía.

"Yo personalmente creo que a una mujer de la familia imperial se le debe permitir (permanecer en la familia)", dijo Meiko Hirayama, empleado en una empresa de contabilidad. "Creo que la línea masculina de la sucesión está asegurada con el príncipe heredero y su hermano, pero creo que no debería haber ningún problema en que haya una emperatriz algún día".

Pero Katsuiji Tsunoda, de 81 años, insistió en que el heredero al trono debe ser exclusivamente un hombre.

"Es una tradición que ha continuado durante más de 1.000 años. Si vamos con la tendencia mundial, cualquiera podría ser el emperador", dijo a CNN. "Hay que respetar la tradición".