(CNN) - Colegas republicanos se están distanciando de un legislador de Oklahoma que para solucionar los problemas de presupuesto del estado propuso reportar ante las autoridades de inmigración a los niños que están aprendiendo inglés.

Fue una idea que el representante republicano a la Cámara Mike Ritze lanzó esta semana en una entrevista con un medio local y que rápidamente fue rechazada por miembros de su propio partido, despertó mordaces críticas de defensores de los derechos de los inmigrantes e inspiró una oleada de comentarios negativos en su página de Facebook.

La más alta funcionaria del sector educativo en el estado, que también es republicana, deploró rápidamente la propuesta.

“No debemos tratar de tapar el hueco del presupuesto amenazando a los niños”, dijo en Twitter la superintendente de escuelas de Oklahoma Joy Hofmeister. “Somos mejores que eso”.

El republicano Jon Echols, líder de la mayoría de su partido en la Cámara de Representantes, le dijo a CNN este viernes que apuntarles a los estudiantes que toman clases de inglés como segundo idioma no era la manera correcta de abordar el problema.

“Es una mala idea”, señaló.

La propuesta

Ritze le dijo a la cadena KWTV esta semana que él y un grupo de legisladores republicanos propusieron una serie de caminos para tapar el hueco presupuestario del estado sin necesidad de aumentar los impuestos.

Una forma de ahorrar 60 millones de dólares, dijo, sería dirigir la mirada a las decenas de miles de estudiantes del estado que no hablan inglés.

“Identificarlos y luego reportarlos ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) para ver si realmente son ciudadanos”, aseguró Ritze. “¿Realmente queremos educar a personas que no son ciudadanas de Estados Unidos?”.

La respuesta corta es: sí.

Mike Ritze, representante a la Cámara por el Partido Republicano.

¿Por qué no sucederá?

Una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de 1982 aclara que los colegios públicos de Estados Unidos deben estar al servicio de todos los estudiantes equitativamente, independientemente de su estatus inmigratorio.

El famoso caso Plyler v Doe derribó un estatuto del estado de Texas que rechazaba la utilización de dineros públicos para educar a niños que estuvieran ilegalmente en Estados Unidos.

La corte determinó que el estatuto de Texas violaba la Enmienda número 14, que dice que ningún estado puede negarle a nadie en su territorio “la igualdad en la protección de la leyes”.

El Departamento de Seguridad Nacional también tiene una política según la cual “deben evitarse” las operaciones en los colegios y en otros lugares definidos como sensibles o vulnerables.

La respuesta

Varios legisladores republicanos con los que se comunicó CNN dijeron que no apoyan la propuesta de Ritze.

“De ninguna manera apoyo esa idea”, dijo en un correo electrónico el representante a la Cámara Chuck Strohm.

Echols, el líder de la mayoría republicana en esa cámara del Congreso, citó la sentencia de la Corte Suprema y dijo que los funcionarios “deben ofrecer educación a todos los estudiantes”. Y agregó que los niños que están aprendiendo inglés pueden convertirse en ciudadanos.

“Que seas un estudiante de inglés como segundo idioma no significa automáticamente que no puedas ser ciudadano”, dijo.

El capítulo Oklahoma de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) condenó rápidamente los comentarios de Ritze.

“Esta propuesta es risible”, dijo el director ejecutivo de la organización Ryan Kiesel. “Fue hecha a expensas de seres humanos reales, de la decencia común y de la Constitución de Estados Unidos”.

La oficina de Ritze no contestó de manera inmediata nuestra solicitud para comentar el tema.

Un flujo continuo de publicaciones negativas también ha aparecido en la página de Facebook del legislador, a medida que se ha corrido la voz sobre la propuesta.

El viernes pasado, críticos respondieron a la publicación de Ritze deseando “un lindo y bendecido” Día de la Madre.

“Tantas madres allá afuera que han luchado para darles una mejor vida a sus hijos pasarán este domingo preguntándose si el ICE vendrá por sus hijos”, se leía en uno de los comentarios.

No es la primera vez

No es la primera vez que el costo de la educación se convierte en el foco del debate inmigratorio.

Organizaciones de derechos civiles y de los inmigrantes, como la ACLU, dicen que la educación es un derecho fundamental que los funcionarios no pueden negar.

Las organizaciones que defienden el estricto cumplimiento de las leyes inmigratorias, como la Federación Americana para la Reforma de la Inmigración, que se opone a la inmigración ilegal, dicen que los programas para estudiantes con un dominio limitado del inglés son una carga que los contribuyentes no deberían soportar.

No es la primera vez que un legislador sugiere usar a las escuelas para combatir la inmigración ilegal.

En el 2011, congresistas de Alabama aprobaron una polémica ley que ordenaba que los funcionarios revisaran el estatus inmigratorio de los niños en los colegios públicos. Aunque los tribunales bloquearon ese aspecto de la ley, la medida provocó un aumento en las ausencias y retiros de los estudiantes hispanos.

En los últimos meses, ante las inminentes amenazas de una mayor presión para aplicar las leyes migratorias, distritos escolares en todo el país se han comprometido a proteger a estudiantes indocumentados.

Cerca de 50.000 niños que estudian en los colegios de Oklahoma son “aprendices de inglés”, según funcionarios estatales.

Los estudiantes que aprenden inglés representan cerca del 10% del total de la población estudiantil del país, según el Departamento de Educación de Estados Unidos. Más de 4,8 millones de estudiantes matriculados en el último año de bachillerato durante el periodo escolar 2014-2015 en Estados Unidos fueron identificados como “aprendices de inglés”.

En el 2014, cerca de 725.000 estudiantes se matricularon en el último grado del bachillerato (K-12) en Estados Unidos 1,3% del total de matriculados eran inmigrantes sin permiso, según afirma el Centro de Investigación Pew, basado en información oficial.

Holly Yan y Ray Sánchez contribuyeron con este informe.