Washington (CNN) – La repentina muerte de Roger Ailes, fundador y expresidente de Fox News, este jueves a la edad de 77 años implica que el hombre que ayudó a inventar el conservadurismo –con todo su carácter, sin remordimientos, en medio de una gloria fuertemente criticada por los medios de comunicación– se ha ido.

Pero lo que Ailes construyó no sólo seguirá existiendo sino que ha alcanzado su cima en la forma del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Considera el panorama conservador antes de Ailes y la creación del canal Fox News en el otoño de 1996. Era, a pesar de la aplastante victoria de los republicanos en 1994, un partido (y una declaración de principios) construido en gran medida alrededor de pensadores conservadores del poder establecido como Irving Kristol, William F. Buckley y George Will. La Fundación Heritage era la política central del partido. El llamado a la puerta de la colectividad es que estaba compuesta por un grupo de elitistas que fumaban pipa y eran inalcanzables.

Ailes cambió todo eso. Con el carismático y polémico Bill O’Reilly como la cara pública y el fundador del canal como el estratégico cerebro maestro detrás de cámaras, Fox News construyó su atractivo sobre la idea de que los principales medios de comunicación estaban llenos de elitistas de la Costa Este y liberales que no sólo desconocían las preocupaciones de los hombres comunes sino que además se burlaban de ellos.

Esos elitistas usaron su dominio mediático para determinar cuáles deberían ser los valores del país, valores que a menudo iban en contravía con lo que la mayoría de la mitad del país quería que fueran. Y, luego, se escondieron detrás del escudo de la corrección política para insistir en que cualquier punto de vista que no encajaba con el suyo propio era mezquino y ofensivo.

Fox News fue promocionado como el canal para todos los que estaban hartos hasta el límite de eso. Disfrutaba su inclinación por clavar su dedo en el ojo de la corrección política. También promovía una cultura machista que se sentía más como la serie “Mad Men” que como “Girls”. (Esa cultura, fomentada e instigada por Ailes y O’Reilly finalmente llevó a que ambos salieran de sus cargos. Alies fue despedido el verano pasado después de una serie de acusaciones sobre acoso sexual de empleados y exempleados, mientras que a O’Reilly se le permitió irse hace un mes después de una serie de acusaciones similares).

Y, sobre todo, el canal le dio una paliza a los principales medios de comunicación sobre los que insistía eran irremediablemente liberales y desorientados.

Era antiélite, antiinstitución, antiintelectuales. Se convirtió, de muchas maneras, en el opuesto de lo que el conservatismo había sido antes de Ailes, O’Reilly y Fox.

Para mediados de la década del 2000, Fox News era la guía de la política republicana. Su audiencia estaba al alza. Los funcionarios republicanos elegidos que tenían aspiraciones nacionales no sólo buscaban estar en la pantalla del canal, sino que trataban desesperadamente de quedar registrados como colaboradores para asegurar su máxima exposición a los votantes del partido. Y Alies tenía un poder y una influencia de proporciones masivas. Ahora, lo más importante, Fox se había convertido en la voz de un creciente bloque de republicanos de base que estaban viendo cómo el país que conocieron (y que les gustaba) desaparecía.

Entonces, Donald Trump empezó a postularse como presidente.

Los medios de comunicación tradicionales consideraron la candidatura de Trump como una atracción secundaria: un hombre rico y una celebridad de televisión que persigue una campaña presidencial sin esperanza, pero que le alimenta el ego. Pero lo que el ahora presidente sabía era que la base republicana ya no le creía a sus líderes del Congreso o a los pensadores del poder establecido, incluso que ni siquiera eran de su agrado. La voz que oían venía de Fox News. Y esa voz era Roger Ailes.

Los hilos de Ailes estaban por todas partes dentro de la campaña de Trump. Desde la consigna de “Make America Great Again” (Hacer grande a Estados Unidos de nuevo) pasando por la sospecha de la influencia de la inmigración en el país hasta la franca repugnancia por los medios de comunicación. Trump fue la encarnación de la filosofía Fox News en un candidato.

(No resulta sorpresivo que Trump y Ailes fueran amigos de larga data y que el ahora presidente fuera un fiel televidente de Fox News mucho antes de ser siquiera un candidato).

El éxito de Fox News de ese momento debió ser una señal del éxito que tendría Trump. Aunque el ascenso de Trump a la cima del campo republicano fue tratado –por mí y muchas otras personas– en ese entonces como un desarrollo impresionante y anómalo, realmente no lo fue. Era simplemente el siguiente paso natural de lo que Ailes había puesto en marcha 20 años antes.

Si bien Ailes se ha ido, su visión de país y de mundo continúa en gran medida bajo la forma del hombre que vive en la Avenida Pensilvania 1600.

La elección de Trump es, para ponerlo de manera simple, el mayor triunfo de Ailes. La pregunta ahora es si el Ailesismo –canalizado en Trump– podrá ser un enfoque de gobierno exitoso. Y hasta ahora los resultados no son muy alentadores.