(CNNMoney) - El mercado bursátil de Brasil, Bovespa, se desplomó más de un 10% inmediatamente después de abrir el jueves, eliminando casi todas sus ganancias del año. Las autoridades detuvieron el comercio durante 30 minutos.

La moneda brasileña, el real, también se hundió un 7% frente al dólar, su peor día desde la crisis financiera mundial de 2008.

La caída se produjo después de que aparecieran nuevas acusaciones de soborno contra el presidente de Brasil, Michel Temer.

Un destacado periódico brasileño, O Globo, informó el miércoles por la noche que Temer avaló el pago de un soborno al expresidente de la Cámara de Representantes, Eduardo Cunha, para que permaneciera en silencio mientras Cunha cumple una pena de prisión.

O Globo dijo que había grabaciones de conversaciones entre ambos en las que se produjo el presunto soborno.

La noticia llega en un momento en que Brasil sufre por un desempleo con cifras récord y su peor recesión en la historia.

El país ha estado envuelto en un infame escándalo de sobornos durante más de tres años, conocido como Operación Lava Jato, e involucra a su mayor empresa estatal, Petrobras. Se ha señalado a los dos últimos presidentes, todos los partidos políticos y multimillonarios encarcelados.

La agitación política en Brasil también se produce después de que los mercados estadounidenses también estuvieron sacudidos por la agitación política en la Casa Blanca del presidente Trump.

La oficina de Temer ha negado las últimas acusaciones.

"El presidente Michel Temer nunca pidió ningún pago al excongresista Eduardo Cunha a cambio de su silencio", según un comunicado del palacio presidencial.

Los temores de una caída del mercado fueron tan graves que el banco central de Brasil emitió una declaración antes de que los mercados abrieran, diciendo que haría todo lo posible para mantener los mercados funcionando el jueves.

Los inversionistas habían esperado que Temer, un presidente que apoya los negocios privados, traería grandes reformas económicas a Brasil. En lo alto de la lista de prioridades de Temer estaba una propuesta de reforma de pensiones.

En medio de estas acusaciones, los inversores están perdiendo la esperanza de que se aprueben las reformas que podrían ayudar a Brasil a recuperarse de su recesión histórica, causada en gran parte por el escándalo de la corrupción generalizada.

Edward Glossop, economista de Capital Economics, una firma de investigación, agregó que "los últimos acontecimientos afectarán el capital político del gobierno". Las acusaciones "dieron un nuevo golpe a la agenda de reformas del gobierno".

Las denuncias también elevarían la perspectiva de una posible destitución de Temer, quien se desempeñó como vicepresidente de la expresidenta Dilma Rousseff.

Rousseff fue acusada de manipular el presupuesto de Brasil. El esfuerzo de destitución contra ella fue liderado por Cunha y Temer, entre otros líderes brasileños.

–Flora Charner contribuyó con reportes de Rio de Janeiro