(CNN Español) - Hay rankings que no da orgullo encabezar. El que elabora el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés) es uno de ellos.

Colombia es el país con mayor número de desplazados internos a causa del conflicto, según el más reciente informe anual conjunto con el Consejo Noruego para Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés), publicado este lunes. El país latinoamericano, que firmó un acuerdo de paz con las FARC a finales de 2016, supera a países sumidos ahora en sendas guerras civiles como Siria e Iraq.

En el informe anterior, que midió lo ocurrido en el 2015, Colombia ocupó el segundo lugar con 6,2 millones de desplazados, después de Siria, con 6,6 millones. Ahora, los papeles se invierten.

Según el nuevo reporte, hasta el 31 de diciembre de 2016 Colombia sumaba 7,2 millones de desplazados internos. Siria ocupa el segundo lugar, con 6,3 millones; Sudán el tercero, con 3,3 millones; Iraq está en el cuarto lugar, con 3 millones, y República Democrática del Congo cierra el top 5 con 2,2 millones de desplazados internos.

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El informe destaca que tras años de negociaciones entre el Gobierno y las FARC, el país finalmente alcanzó un acuerdo final poniéndole fin a una guerra de 52 años que le costó la vida a 260.000 mil personas y desplazó a más de 7 millones. Sin embargo, asegura, “la violencia continúa, con el asesinato de líderes comunitarios desde que se firmó el acuerdo en noviembre y miles de nuevos desplazados”.

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De acuerdo con el IDMC, para sobrevivir, la mayoría de esos desplazados internos se trasladan a grandes ciudades, sobre todo Bogotá y Cali, y a sus alrededores.

El 80% de los desplazados internos de Colombia viven por debajo de la línea de pobreza, incluyendo un 33% a 35% de ellos que viven en la pobreza extrema, dice el informe. Los más afectados son los indígenas y afrocolombianos, que en conjunto suman el 74% del total de desplazados internos que produce el país suramericano.

El problema, además, es que el estatus ilegal de varios de los asentamientos a donde van a parar los desplazados, en las ciudades, muchas veces impiden que las autoridades municipales les provean servicios e infraestructura.

La ironía, reconoce el IDMC, es que además de haber alcanzado la paz con las FARC (el proceso apenas comienza con la guerrilla del ELN y el país también enfrenta un gran desafío por la proliferación de bandas criminales dedicadas a la extorsión y el narcotráfico, conformadas en muchos casos por exguerrilleros y exparamilitares), Colombia tiene uno de los marcos legales más avanzados del mundo en temas de desplazamiento interno, lo cual llevó a que en el 2011 se firmara una Ley de Víctimas, pionera en su tipo, que entre otras cosas les garantiza asistencia humanitaria, ayuda socioeconómica y psicológica y reparación y medidas de no repetición.

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Sin embargo, la Unidad de Víctimas creada para ponerla en marcha hasta el momento solo ha reparado efectivamente a unas 500.000 personas, menos del 10% del total de víctimas que ha dejado la guerra en Colombia.

El desplazado de hoy será un refugiado mañana

Para el final del año pasado, dice el IDMC, había en el mundo 40,3 millones de personas desplazadas de sus hogares por el conflicto y la violencia, varias de ellas viviendo en esa condición desde hace décadas. Un número que prácticamente duplica al que había en el año 2000 y que se ha incrementado fuertemente en los últimos cinco años.

“En el 2016, cada segundo una persona fue forzada a abandonar su hogar y huir a otro lugar en su propio país. El número de desplazados internos duplica ahora al número de refugiados (que huyen pero a otros países). Es urgente poner de nuevo al desplazamiento interno en la agenda global”, dijo durante la presentación del informe Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para Refugiados.

“A pesar de que el desplazamiento interno es el comienzo de muchos viajes, ha sido opacado por un enfoque global puesto sobre los refugiados y los migrantes. Debemos darnos cuenta que, sin el debido apoyo y la debida protección, una persona que hoy es desplazada internamente puede convertirse mañana en un refugiado, un solicitante de asilo o un migrante internacional”, dijo por su parte Alexandra Bilak, directora del IDMC.

Sin embargo, el año pasado se otorgó más ayuda para el reasentamiento de refugiados con países donantes, que en los países donde se originan los factores que están causando el desplazamiento.

“En la medida en que el Reporte Global de Desplazamiento Interno nos sirve de espejo, lo que refleja es indiferencia internacional, falta de responsabilidad y fracaso de los Estados en proteger a sus propios ciudadanos”, afirmó Bilak.

Desplazados por la guerra civil en Siria se agolpan mientras esperan para recibir una tienda de campaña, cerca de la frontera con Turquía. (Crédito: BULENT KILIC/AFP/Getty Images).

De los 6,9 millones de nuevos desplazamientos internos que produjo el conflicto el año pasado, 2,6 millones ocurrieron en el África Subsahariana y el país en el que hubo más desplazamientos internos fue la República Democrática del Congo, con 922 mil.

Por el lado de los desastres (sobre todo inundaciones), que también mide el IDMC, se calcula que actualmente desplazan a tres veces más personas que los conflictos y que en el 2016 hubo 24 millones de nuevos desplazados por esa causa.

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“El desplazamiento interno por desastres ocurre sobre todo en países de ingresos bajos y medios-bajos y se espera que aumente en el futuro, con los impactos del cambio climático y el clima cada vez más extremo”, destaca el informe.