Estas lluvias del monzón son las peores en Sri Lanka desde 2003.

(CNN) - Las graves inundaciones provocadas por las lluvias del monzón en el sudoeste de Sri Lanka han causado la muerte de al menos 169 personas, según el Ministerio de Gestión de Desastres del país.

Al menos 112 personas siguen desaparecidas y se espera que el número de muertos aumente.

Mientras las autoridades luchan por rescatar a los que siguen rodeados por el agua, advierten de un nuevo riesgo: los ataques de cocodrilos.

"No fue hasta la mañana siguiente que tropas llegaron en barcos, y nos llevaron a un terreno seguro", le dijo a CNN Banakiyanage Gnanawathie, quien vive en Matara, una ciudad gravemente afectada.

"Nunca he visto unas inundaciones así, aunque he pasado toda mi vida en Matara", dijo el residente vía telefónica.

"Hemos perdido todas nuestras pertenencias y permanecemos con la ropa que llevábamos. Pero estoy feliz porque escapamos de las inundaciones e incluso de los cocodrilos", dijo.

La Policía y los equipos de rescate militares se están moviendo en barco para rescatar a los atrapados por la inundaciones, así como para recuperar los cadáveres.

Las fuertes lluvias se produjeron durante un período muy corto de tiempo. Casi medio millón de personas se han visto afectadas por las inundaciones, que provocaron el desplazamiento de 112.000 residentes, de acuerdo con Pradeep Kodippily, portavoz del Centro de Gestión de Desastres de Sri Lanka.

El clima adverso también ha provocado deslizamientos de tierra en todo el país.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Sri Lanka activó su Unidad de Respuesta de Emergencia y llamó al Grupo Asesor de Búsqueda y Rescate Internacional de las Naciones Unidas, así como a los países vecinos a ayudar en los esfuerzos de rescate. El Gobierno ha desplegado 2.000 efectivos militares en las zonas afectadas.

India ha enviado tres buques de guerra a su vecino del sur para entregar ayuda de emergencia y compartir su experiencia en rescates.

Las lluvias del monzón son las peores en Sri Lanka desde 2003. Vienen después de dos meses de sequía, que fue lo suficientemente grave como para justificar la ayuda del Programa Mundial de Alimentos.