Ian Kerner es terapista de pareja, escritor y colaborador en temas de sexo de CNN.

(CNN) - Si crees que estás muy cansada para tener sexo, no estás sola. Según una nueva y exhaustiva investigación, las mujeres mayores de 50 años que duermen menos de siete horas diarias reportan ser menos activas sexualmente que las que durmieron más, un problema que aumenta con la edad.

Los desórdenes del sueño también pueden interferir en el sexo. Los investigadores sugieren que los hombres con síndrome de apnea obstructiva del sueño, una condición que implica que ronquen y tengan dificultades para respirar, tienen niveles menores de actividad sexual, posiblemente porque producen menores cantidades de testosterona.

La apnea del sueño también puede incrementar el riesgo de problemas cardiovasculares, que pueden estar relacionados con la disfunción sexual.

Pero el lado opuesto también parece ser cierto: otro estudio reciente que investigó el impacto del sueño y el sexo en estudiantes universitarios, encontró que para aquellos en relaciones afectivas, cada hora de más que dormían correspondía a un mayor deseo sexual, más lubricación vaginal y un 14% de aumento de posibilidades de estar excitado al día siguiente.

Eso es, probablemente, porque una buena noche de sueño nos deja renovados, relajados y llenos de energía... todo lo cual es importante para sentirse sexy.

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“Este tipo de estudios se basan en anteriores investigaciones que demuestran que el estilo de vida y los comportamientos de las personas influyen en su vida sexual”, dice Debby Herbenick, profesora asociada de la Universidad de Indiana y presidenta de la Asociación Estadounidense de Educadores Sexuales, Orientadores y Terapistas.

Comer, hacer ejercicio y los niveles de estrés también influencian nuestro comportamiento y rendimiento en la cama, el deseo sexual y el interés en el sexo. Pero dormir es una de las categorías mayores, en gran medida bajo nuestro control.

“Por ejemplo, un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine demostró que la apnea del sueño está relacionada con dificultades sexuales que incluyen la disfunción eréctil y dificultades sexuales más globales. Otro estudio sugirió que entre las muchas razones por las cuales la menopausia impacta nuestra vida sexual es por la falta de sueño. Y uno más del 2015 mostró que las mujeres que duermen más en la noche tienen más posibilidades de tener un mayor deseo sexual al día siguiente. Es claro que el sexo y el sueño están íntimamente relacionados”, dice Herbenick.

Aunque algunas parejas usan la fatiga como excusa para no tener sexo antes que reconocer que tienen problemas de pareja más serios, ese no es siempre el caso.

“Estar cansada es la razón número uno a la que las mujeres le echan la culpa por su falta de deseo”, dice la profesora de psicología de la Universidad de Florida Laurie Mintz.

Por supuesto, si fuiste tacaño con tus horas de sueño y estás de mal humor y te sientes exhausto, es muy probable que lo último que quieras hacer sea tener una intensa jornada amorosa.

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El ciclo del sexo y el sueño

Irónicamente, una sequía sexual puede empeorar el sueño, lo que te meterá en un círculo vicioso de irritabilidad. Eso es porque el sexo nos ayuda a relajarnos y sí, a quedarnos dormidos.

¿Recuerdas el clásico estereotipo del hombre que cae profundamente dormido inmediatamente después del sexo? Hay mucho de cierto en ello, tanto para hombres como para mujeres.

En buena medida, las explicaciones para ello son químicas. Después del orgasmo, los cuerpos liberan grandes cantidades de oxitocina, la llamada “hormona del abrazo o del cariño”, que reducen los niveles de la hormona del estrés (cortisol) y resultan en una profunda relajación.

Pero el sexo y el sueño también están relacionados de otras maneras. Para poder quedarnos dormidos, necesitamos dejar ir, dice Lawrence Siegel, sexólogo certificado del Instituto Sage para el Desarrollo de la Familia. El sexo es similar, particularmente para las mujeres, que suelen necesitar estar relajadas para tener un orgasmo.

¿Cómo romper el ciclo de no dormir y no tener sexo?

Primero, recomiendo seguir unos pasos básicos para fomentar una buena higiene del sueño: asegúrate de que tu colchón y tu almohada son confortables, disminuye las luces al menos una hora antes de irte a la cama y usa una máquina de sonidos de fondo (o ruido blanco) si tu cuarto es ruidoso.

Trata de no usar tu teléfono celular, tableta o cualquier otro dispositivo electrónico en la cama, pues su luz puede interferir con tu sueño. Asegúrate de que no estés usando esos aparatos para evadir la intimidad, una táctica común en las personas que se sienten nerviosas con el sexo, según la terapista sexual certificada y terapista de familia, Amanda Pasciucco. Y consulta a tu médico si crees que tienes un desorden del sueño que impide que duermas bien.

Finalmente, el mejor consejo para tener una vida sexual sana es solo hacerlo, incluso si estás cansado. Eso puede requerir cierta programación, pero a largo plazo valdrá la pena.