Hong Kong (CNN) - Japón tiene más puestos de trabajo de los que puede llenar.

Los más recientes datos gubernamentales publicados revelaron que la escasez de mano de obra del país ha alcanzado su nivel más extremo en más de 40 años.

Japón tiene ahora 1,48 puestos de trabajo por cada solicitante. Ese es el número más alto desde 1974, cuando el crecimiento rápido impulsó la proporción a 1,53. También supera el pico de escasez de mano de obra alcanzado por Japón durante sus años de burbuja económica a principios de los años noventa.

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La situación actual es en general una buena noticia para la economía japonesa.

“Hay mucha gente entrando en al mercado laboral, lo cual es algo positivo”, dijo Marcel Thieliant, economista senior de Japón para la firma de investigación Capital Economics.

Fotografía del 2015 en la que se ve a un grupo de estudiantes en una feria de empleos en Tokio. (Crédito: Chris McGrath/Getty Images)

El número de personas mayores y mujeres que se han unido a la fuerza laboral ha aumentado porque "la escasez de mano de obra está obligando a las empresas a contratar a personas que antes no estaban buscando trabajo", dijo.

Eso sugiere que el plan del primer ministro Shinzo Abe para conseguir que más mujeres trabajen para impulsar la economía está dando algunos frutos.

Las nuevas cifras de empleo apuntan a una ligera caída en la tasa de desempleo de Japón en los próximos meses, dijo Thieliant. También están alimentando las esperanzas de un cambio en el lento gasto del consumidor, que se espera que aumente a medida que más personas ingresan a la fuerza laboral.

Pero al mismo tiempo, la escasez de mano de obra destaca algunas de las dificultades a las que se enfrenta Japón.

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Aunque la economía japonesa está creciendo, las cifras del mercado laboral son más indicativas de un número decreciente de trabajadores más que de un aumento en el número de empleos, dijo Thieliant.

El aumento de la esperanza de vida y la disminución de las tasas de natalidad han creado un envejecimiento de la población y una disminución de la fuerza laboral en Japón, lo que representa una amenaza para el futuro crecimiento económico del país. Japón es notoriamente adverso a la idea de usar la inmigración para contrarrestar el declive.

El endurecimiento del mercado laboral no se ha traducido hasta ahora en incrementos significativos en la remuneración de la mayoría de los trabajadores. Y también hay indicios de que algunas empresas japonesas están enviando puestos al extranjero porque no pueden encontrar suficientes trabajadores en casa, dijo Thieliant.