(CNN Español) – Después de la criticada decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarse del Acuerdo de París, la lucha contra el cambio climático volvió a plantearse como una gran preocupación en el escenario internacional. Pero Costa Rica, un país que se destaca en la región por sus políticas ambientales, sigue en pie de batalla para contrarrestar los efectos del calentamiento global. Este lunes el Gobierno costarricense reveló que Alemania le entregará 15 millones de euros (unos 16,74 millones de dólares) para la mitigación y adaptación al cambio climático.

“Costa Rica y Alemania son países comprometidos con los esfuerzos por la preservación del ambiente y conscientes de que es necesario actuar con responsabilidad en esta materia”, informó el presidente costarricense Luis Guillermo Solís, de acuerdo al comunicado oficial. Por eso, en el pronunciamiento se explica que el dinero pertenece la primera fase de un programa de cooperación bilateral a largo plazo que buscará apoyar diferentes iniciativas como el transporte eléctrico.

El anuncio se hizo en medio de la visita a Costa Rica de la ministra alemana de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear, Bárbara Hendriks. “La visita de la distinguida ministra Bárbara Hendriks permitirá profundizar esa vocación mediante acciones concretas”, añadió Solís. Pero, ¿a qué exactamente se va a destinar el dinero? La declaración oficial indicó que las áreas priorizadas son:

  • Mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero, un objetivo que va de la mano con la descarbonización de la economía y la inclusión del desarrollo del transporte eléctrico.
  • Implementación de la Agenda de Desarrollo 2030, que es un plan de acción de 17 objetivos y 169 metas para mejorar los ámbitos económico, social y ambiental, en los que está incluida la adopción de medidas urgentes contra el cambio climático.
  • Conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos
  • Protección de la capa de ozono.
  • Otras acciones que los países acuerden conjuntamente.

Los dos países, además, aprovecharon la noticia para reiterar la importancia del Acuerdo de París y la Agenda 2030 “como puntos de referencia para la transformación global hacia economías y estilos de vida sostenibles” y la necesidad de mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de los 2 grados Celsius. “Se propone este trabajo conjunto como miras a lograr la carbono neutralidad y la resiliencia climática a largo plazo”, insistió el pronunciamiento.

Una apuesta por el medio ambiente que no es nueva

Costa Rica lleva varios años intentando desarrollar diferentes acciones para reducir su impacto en el medio ambiente. En 2016, Costa Rica sumó 271 días sin requerir combustibles fósiles para alimentar el sistema de electricidad, que funcionó con fuentes renovables. Y ese mismo año el país estrenó la planta hidroeléctrica más grande de Centroamérica, permitiéndole reducir al mínimo el uso de energía generada con este tipo de combustibles.

Cada uno de los países que firmó el Acuerdo de París estableció sus propias metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Según la ONG Costa Rica Limpia, en el caso del país centroamericano es de un 25% para el 2030, sobre todo en el sector transporte. Además de la meta de lograr emisiones cero para el 2085.

El 2016 fue el segundo año consecutivo en que este país de cinco millones de habitantes logró sobrepasar el 98% de electricidad con fuentes renovables. El presidente del Instituto Costarricense de Electricidad, Carlos Obregón, le explicó a CNN que el logro es producto de una visión de largo plazo con criterios establecidos en 1949, año en que se fundó esta entidad. Obregón explicó además que los planes en generación eléctrica de Costa Rica tienen un horizonte de 20 años. “El modelo eléctrico de Costa Rica es un ejemplo para el mundo, donde el uso de hidrocarburos solo se contempla de respaldo para situaciones muy críticas”, dijo.

Además, en junio del año pasado, se aprobó una ley que permitirá la construcción de un tren eléctrico interurbano en el Gran Área Metropolitana. El proyecto beneficiará a casi 4 millones de personas que utilizan el transporte anualmente y, además de contribuir al congestionamiento vial y la movilidad de las personas, logrará una considerable reducción de las horas de viaje y facilitará una reducción en las emisiones de CO2 “al pasarse de un equipo rodante de diésel a uno eléctrico”.

Según el informe Renewables 2016–Global Status Report que publicó el año pasado la organización REN21, Costa Rica es el país con la matriz de mayor participación renovable del planeta.