(CNN) – El imán de un centro musulmán en Londres ha sido elogiado por su “valentía y coraje” al haber evitado que una multitud enfurecida agrediera y golpeara al conductor que habría atropellado a varios peatones en Finsbury Park, al norte de Londres.

Una persona murió y otras ocho quedaron heridas, dos de ellas de gravedad, después de que el vehículo embistiera a las personas que salían de las oraciones del Ramadán en Finsbury Park, durante primeras horas del lunes.

El imán Mohammed Mahmoud, de la Casa de Bienestar Musulmana, fue aclamado como todo un héroe por intervenir para proteger al presunto atacante de 48 años y decirle a la multitud enfurecida: "No lo toquen".

Algunos testigos le contaron a CNN que vieron cuando un grupo de espectadores arrastró al conductor fuera de la camioneta blanca, lo puso en el suelo y lo golpeó.

Toufik Kacimi, director ejecutivo de la Casa de Bienestar Musulmana, un centro comunitario y mezquita ubicado muy cerca de la escena de los hechos, le narró a CNN que el imán “fue rápidamente hasta allá y agarró al tipo porque la gente allí estaba tratando de pegarle y de patearlo, pero él (el imán) lo salvó y lo mantuvo seguro hasta que la Policía llegó”.

Hussain Ali, de 18 años y estuvo presente en el ataque, le aseguró a la Asociación de Prensa que “el líder de la mezquita dijo: ‘no lo toquen’. Él estaba sentado y lo sostenía, mientras las personas seguían tratando de agarrarlo”.

Se ha explicado que las acciones de Mahmoud, al proteger el conductor, evitaron una potencial situación peligrosa y ayudaron a salvar vidas.

Cuando habló con los medios de comunicación este lunes, el imán minimizó sus acciones, insistiendo en que no había actuado solo.

El imán Mohammed Mahmoud (con sombrero blanco y túnica) le aseguró los medios de comunicación que lo que sucedió afuera de su mezquita fue "un trágico y bárbaro atentado terrorista".

"Había un grupo de hermanos que estaban calmados y lograron tranquilizar a la gente y extinguir cualquier llama de ira o intento de hacer justicia con las propias manos, que habría ocurrido si este grupo de hermanos maduros no intervienen", reveló.

Mahmoud también contó que estaba en la mezquita cuando minutos después de las oraciones “entró un hermano, un poco en pánico, y dijo que alguien había atropellado a un grupo de personas y que intentó matarlas, así que salimos corriendo”.

“Encontramos entre 15 y 20 personas en la escena, atendiendo a los heridos, ejecutando reanimación cardiopulmonar en el hermano que después falleció y tres personas sujetando al atacante”, afirmó el imán antes de añadir que “ellos no podían sostenerlo y empujar a la gente que intentaba golpearlo, así que tratamos de alejar a esas personas”.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, le aseguró a Sky News en la mañana de este lunes que las acciones del imán al “calmar los ánimos” eran “lo que yo hubiera esperado de un buen líder de fe, de un buen líder musulmán”.

El subcomisionado adjunto Neil Basu, coordinador nacional de alto nivel para la Policía antiterrorista, les explicó a los periodistas en Scotland Yard que quería reconocer a los miembros del público que ayudaron inmediatamente después de los hechos: "Su moderación en las circunstancias es admirable".

Mahmoud aseguró que temía que las palabras y acciones del atacante fueran "quizás la prueba de que esta demonización de la comunidad musulmana a manos de aquellos que ... quieren dividir a este país y dividir a esta gran ciudad ha sido exitoso en alguna medida, al influir a los vulnerables y a los impresionables en pensar que nosotros somos bárbaros y que somos las personas a quienes les gusta derramar sangre y que por eso debemos ser exterminados ".

Pero insistió: nuestra comunidad en en Finsbury Park es apacible, tranquila... no es conocida por la violencia. Nuestras mezquitas son increíblemente pacíficas. Inmediatamente después del incidente, la gente oraba por las víctimas del ataque". Mahmoud también señaló que esperaba que la gente siguiera uniéndose contra el extremismo.