(CNN Español) - Una inusual y muy fría biblioteca está en construcción.

Se trata de la primera “testigoteca mundial de archivos de hielo”, que será construida en la Antártida, donde se reunirán varias muestras de glaciales amenazados por el calentamiento global. Ese proyecto conocido como Ice Memory es liderado por el Instituto de Geociencias del Medio Ambiente de Grennoble, en Francia, y la UNESCO.

Y Bolivia ya puso su cuota.

Durante casi un mes, entre el 22 de mayo y el 18 de junio, un grupo de glaciólogos expertos partió hacia el glacial Illimani —una montaña nevada ubicada cerca de La Paz a 6.463 metros sobre el nivel del mar—para perforar su superficie rocosa y extraer una muestra de hielo. Un equipo de 15 expertos de diferentes países, decenas de guías y porteadores estuvieron a cargo de la expedición afrontando “condiciones climáticas extremas”, según un comunicado del proyecto Ice Memory.

Según Álvaro Soruco, uno de los bolivianos que hizo parte de la expedición, una de las grandes dificultades que tuvo la expedición fueron las condiciones climáticas, pues existía el riesgo de que se produjera una avalancha.

Después de un periodo de dos semanas de aclimatación, según cuenta Soruco, el equipo llegó a finales de mayo al campamento base ubicado a 4.500 metros de altura y desde allí subieron a pie hasta los 6.300 metros de altura con dos toneladas de equipo técnico para la extracción del material, pues no fue transportado con helicópteros hasta la cima de la montaña, según la Fundación Universitaria Grenoble Alpes.

La expedición, que ya finalizó en suelo boliviano, fue la segunda misión del proyecto. La primera ocurrió en Col du Dôme, Mont Blanc, en los Alpes Franceses, en agosto de 2016.

Aunque inicialmente se iban a extraer tres testigos de hielo, el equipo logró extraer solo dos muestras: una de 137 metros y otra de 134 metros. Uno de ellos será analizado por el equipo de Grenoble y el otro hará parte de la primera testigoteca mundial de archivos glaciales, según informó el proyecto Ice Memory.

"Ese testigo de hielo que va a ser almacenado en la Antártida será analizado en un futuro cuando los instrumentos mejoren y se detecten nuevos elementos", explicó Soruco. "[Los testigos tienen] un objetivo científico de preservar algo que de aquí a unos años ya no va a existir debido al cambio climático".

¿Por qué Bolivia?

Para los investigadores, el núcleo de hielo del monte Illimani es “precioso” ya que constituye una herencia cultural fundamental de la región de los Andes, además de una historia de 18.000 años de historia ambiental, según la página web del proyecto.

"Su estudio permite reconstruir el pasado de este entorno, la última glaciación hasta nuestros días", dice el Institut de Recherche pour le Development (IDR) que coordina el proyecto.

“En el momento en que el hielo se estaba formando y desarrollándose en el nivel de base de la roca, el hombre prehistórico estaba inventando las cabezas de arpón y estaba creando las pinturas murales ... mucho antes de las civilizaciones egipcias o la invención de la escritura”, dice.

Finalmente, dice, la muestra de hielo extraída del nevado boliviano “les permitirá a los investigadores de los próximos siglos llevar a cabo nuevos tipos de investigaciones”.

“Una vez extraídas, las toneladas de hielo fueron confiadas, metro a metro, a los portadores, que los bajaron del glacial antes de almacenarlos en el contenedor de refrigeración ubicado en La Paz”, dice la Fundación Grenoble en su página web.

Las muestras de la expedición boliviana serán analizadas en Francia, donde serán almacenadas de manera temporal con sus pares alpinas “antes de su viaje final a la Antártida”, agrega la institución.

Se espera que se realicen al menos otras 20 expediciones en otros glaciales del mundo en la próxima década, dijo Ice Memory en un comunicado; se espera que la "biblioteca" de glaciares sea abierta en el año 2020, según el IDR.

Expertos de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, dijeron a CNN en Español, que desde la década de 1970 estos glaciares se han reducido considerablemente debido al cambio climático.

“En Bolivia hemos perdido, entre el periodo de 1980 a 2015, alrededor del 40% de las superficies de hielo que teníamos en estas cumbres [glaciares]”, le dijo a CNN en Español Edson Ramírez, experto en glaciares de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz en 2015.

No solo fenómenos climáticos tienen amenazados estos ecosistemas. La contaminación en la atmósfera por quemas de material vegetal para usos agroeconómicos también impactan en los glaciares andinos.