(CNN) - Desde la antigüedad los seres humanos han visto el cielo con reverencia y miedo.

Cuando el próximo 21 de agosto Estados Unidos experimente un eclipse total de Sol, muchos astrónomos esperan que haya un sentimiento de asombro, emoción e incluso unidad.

Pero imagina que no entendieras lo que es un eclipse y que el Sol desapareciera del cielo de manera inesperada y que la luz del día se vuelva total oscuridad. En la antigua China, la gente hubiera gritado de miedo pensando que el dragón estaba comiéndose el sol.

“En la antigüedad, toda cultura tenía un dios Sol y era usualmente uno de los dioses mayores de todo su panteón”, explica Bradley Schaefer, profesor de Astronomía de la Universidad Estatal de Louisiana. “Como los humanos no podían tocar lo que había en el cielo, creían que allí debían estar los dioses. Cuando tienes un eclipse total de sol, parece el dios de la muerte, y para ellos, no era algo bueno”.

Los ejemplos más tempranos de la conexión entre los eclipses de sol y el miedo, temor y superstición, se remontan a tablas de barro cuneiformes de 2300 y 1800 antes de Cristo que fueron encontradas en Mesopotamia. Esas tablas documentan el mismo presagio en el Mediterráneo: si había un eclipse de sol, el rey podría morir y para las sociedades dominadas por un rey, este era el peor desenlace.

Y para evitar ese destino, dentro de los cien días antes del eclipse, el rey debía abdicar y vivir en el palacio como un granjero y un criminal condenado podría tomar su lugar y morir en un plazo de cien días por asesinato, para cumplir la profecía. El “granjero” entonces podría retomar su lugar como rey y estar bien de nuevo.

Investigadores han encontrado mensajes enviados al “granjero” preguntándole cuándo quería que “el (fake) rey” fuera asesinado, cuenta Schaefer.

Pero en 1850 hubo una excepción y el “granjero” murió y el criminal retuvo la corona.

Pero hoy en día la emoción ha reemplazado al miedo. Durante años la gente ha mirado los eclipses solares y esperan que haya buen clima para no perderse el espectáculo.

“El miedo es vencido intelectualmente”, explica Schaefer sobre la transición del miedo a la emoción.

Aprendiendo de los eclipses

Cuando el eclipse total de sol ocurra el próximo 21 de agosto, será la primera vez que ocurra esto en Estados Unidos en 99 años. Es muy pronto para decir el legado que dejará, pues numerosos experimentos tendrán lugar en la Tierra y en el espacio para ver el legado que dejará la desaparición del Sol y lo que el planeta pueda ganar de este raro evento.

A través de la historia, los eclipses han iluminado a los astrónomos sobre el Sol y su corona, pero el eclipse total de sol de mayo de 1919 reveló muchas más cosas.

Albert Einstein escribió un documento sobre la relatividad especial en 1905 y formó su teoría de la relatividad general, o la relación entre la gravedad y la curvatura del espacio y el tiempo, justo antes de la I Guerra Mundial.

Él creía que un evento como un eclipse mostraría esta idea de la flexión de la luz cuando se acerca a un objeto masivo. Arthur Eddington, un astrónomo inglés, leyó su artículo sobre la relatividad y se dispuso a probarlo durante el eclipse de mayo de 1919.

Las fotografías del eclipse de Eddington verificaron la teoría capturando la flexión de la luz de las estrellas que pasa cerca del sol. Tanto el hallazgo de Eddington como la brillantez de Einstein fueron proclamados en los medios de comunicación.

Otros famosos astrónomos como Thomas Edison, Simon Newcomb, Maria Mitchell y James Craig Watson, entre otros, también buscaron respuestas científicas en el eclipse solar de julio de 1878.