(CNN) – El Ejército de Estados Unidos ha detectado "niveles muy inusuales y sin precedentes" de actividad submarina por parte de Corea del Norte, así como la evidencia de una “prueba de eyección”, durante los días siguientes al segundo lanzamiento intercontinental de misiles balísticos que Pyongyang realizó este mes, según le informó un funcionario de defensa a CNN este lunes.

Una prueba de eyección evalúa el "sistema de lanzamiento en frío" de un misil, el cual utiliza vapor de alta presión para impulsar un misil fuera de su recipiente hacia el aire antes de que sus motores se enciendan, previniendo así daños al submarino o a la barcaza sumergible que lanzaría el misil.

Ejecutada en la base naval de Sinpo, la de este domingo fue la tercera prueba en el mes de julio –y la cuarta del año– en la que Corea del Norte realiza un ensayo del componente de misiles clave para desarrollar las capacidades de lanzamiento submarino, de acuerdo al funcionario de defensa.

Junto con reportes de una mayor actividad submarina, la noticia de otra prueba de eyección se produce justo en medio de las preocupaciones que hay por el lanzamiento de un misil balístico intercontinental por parte de Corea del Norte, que parece tener el rango de alcance necesario para llegar a las principales ciudades de Estados Unidos.

Los expertos creen que si la prueba del viernes hubiera sido disparada con una trayectoria más plana y estándar, podría haber amenazado ciudades como Los Ángeles, Denver y Chicago.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le explicó a los periodistas, durante su segunda reunión con el gabinete completo, que su gobierno será capaz de hacerse cargo de Corea del Norte, pero no ofreció detalles sobre lo que que tiene en mente.

“Vamos a manejar a Corea del Norte. Vamos a ser capaces de manejarlos. Nos encargaremos, nos encargaremos de todo”, sostuvo Trump después de que un reportero lo cuestionara sobre su estrategia.

Cuando se le preguntó si Estados Unidos iba a dar el primer golpe, la secretaria de prensa de Trump indicó este lunes que “todas las opciones están sobre la mesa”. También añadió que el mandatario no “transmitiría” sus decisiones.

Se cree que la flota de Corea del Norte incluye alrededor de 70 submarinos, aunque la mayoría son bastante viejos y probablemente no estén en capacidad disparar misiles.

Sin embargo, en conjunto, estos acontecimientos resultan preocupantes porque Corea del Norte sostiene que está tratando de desarrollar un misil capaz de llevar una ojiva nuclear hasta Estados Unidos.

Durante mucho tiempo, Pyongyang ha mantenido que la capacidad de amenazar a Estados Unidos con un ataque nuclear es la única manera legítima de protegerse contra cualquier intento de cambio de régimen dirigido por ese país.

Los misiles terrestres y submarinos son considerados dos de las tres partes de lo que se conoce como la "Tríada Estratégica”: teoría que sostiene que un estado debe tener capacidades de ataque nuclear terrestre, aéreo y marítimo para disuadir exitosamente a un enemigo de intentar atacarlo.

La evaluación actual que ha hecho la inteligencia de Estados Unidos sostiene que el programa de misiles a bordo de submarinos aún sigue en sus primeras etapas.

A principios de este mes, CNN reportó que Corea del Norte envió un submarino Romeo Class, operado con diesel, en una patrulla sin precedentes y que había equipado su Gorae Sub con un posible tubo de demostración de lanzamiento de misiles.

Dos funcionarios de defensa de Estados Unidos le dijeron en su momento a CNN que el submarino norcoreano de clase Romeo estaba realizando "una inusual actividad de despliegue" en las aguas frente a la costa de Japón y que patrullaba más lejos que nunca, navegando unos 100 kilómetros hacia el mar en aguas internacionales.

La actividad del submarino era diferente a las acciones de entrenamiento típicas que se observan generalmente cerca de la orilla, según los funcionarios.

Esa actividad hizo que las fuerzas estadounidenses y surcoreanas elevaran ligeramente su nivel de alerta, añadieron.

El ejército de Estados Unidos presta mucha atención a la actividad submarina de Corea del Norte, luego del incidente Cheonan en 2010, cuando un submarino norcoreano lanzó torpedos a un buque de la Marina de Corea del Sur.

El verano pasado, Corea del Norte ejecutó lo que los expertos creían que era su primera prueba exitosa de misiles submarinos, disparando un misil llamado el KN-11 o Pukguksong-1.