(CNN Español) - El 75% de las personas que están en una cárcel en México sufrieron violencia psicológica en el momento del arresto. Esa es una de las conclusiones más preocupantes de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) 2016, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de ese país y presentada este lunes.

La ENPOL encuestó a 64.150 personas mayores de 18 años, presas en 338 cárceles de todo el país, durante el año pasado.

En el aparte dedicado a la violencia psicológica, la encuesta determinó que se ejerce de varias maneras, que van desde amenazar a los presos con levantarles falsos cargos o hacerles daño a sus familias, hasta desvestirlos, vendarles los ojos y cubrirles la cabeza.

En la presentación de los resultados de la ENPOL se lee que su objetivo es proveer información que permita conocer el grado de corrupción y las violaciones a los derechos humanos que involucran a autoridades y funcionarios públicos en México, cuando se trata de población privada de la libertad.

Según la encuesta, del total de presos que dijeron que rindieron declaración ante el Ministerio Público cuando fueron detenidos, el 46,6% denunció haber sido presionado por la policía o por otras autoridades para cambiar su versión de los hechos.

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Imagen del 11 de febrero del 2016 de la prisión de Topo Chico en Monterrey. (Crédito: JULIO CESAR AGUILAR/AFP/Getty Images)

Además, el 67,6% de los encuestados fueron informados sobre el motivo por el cual los detenían, el 24,3% afirmó que recibió amenazas o presiones por parte de las autoridades para declararse culpable y solo el 19,8% pudo ejercer su derecho de contactarse con un abogado en el momento de la captura.

La encuesta también concluyó que "el 31,9% de la población privada de la libertad en el 2016 se sintió insegura" en la cárcel y el 19,1% se sintió insegura al interior de su propia celda.

En el capítulo dedicado a la corrupción, la ENPOL dice que el 39,3% de los presos denunciaron haber sido víctimas de actos de ese tipo en al menos una de las etapas relacionadas con su reclusión, mientras que el 87,4% de todos los pagos ilegales para obtener algún servicio u objeto que los detenidos reconocieron hacer dentro de las cárceles fueron a parar a los bolsillos de sus guardianes.

Es la primera vez que el Inegi realiza una encuesta de este tipo. Durante la presentación, el presidente del Inegi Julio A. Santaella aseguró que los resultados son un “retrato fiel” de lo que ocurre en las cárceles de México y dijo que debe servir para que las autoridades tomen medidas al respecto.

Hasta el momento, las autoridades mexicanas no se han pronunciado sobre los resultados de la ENPOL.