(CNN) – La paleontología puede considerarse una ciencia, pero detrás de ella hay arte.

Los intentos por imaginar la prehistoria siempre han involucrado conjeturas, gracias a fósiles que despiertan innumerables preguntas sin respuesta: desde el temperamento de los dinosaurios hasta la textura de su piel. Y durante casi 200 años, el paleoarte se ha dedicado a llenar las lagunas de nuestro conocimiento.

Reuniendo la ciencia disponible y su propia creatividad, los artistas de la paleontología han cautivado a generaciones amantes de los dinosaurios. Pero sus obras también ofrecen una visión sobre la ciencia y el arte de su época, de acuerdo a un nuevo libro que explora este tema.

"Dinosaurs Are Forever: Visions of the Prehistoric Past" ("Los dinosaurios son para siempre: visiones del pasado prehistórico") indaga por la historia del paleoarte, desde los grabados del siglo XIX hasta las llamativas pinturas de óleo de la era soviética.

Se trata de una colaboración entre la escritora Zoë Lescaze, quien trabajó anteriormente como ilustradora arqueológica, y el pintor Walton Ford, que detalla cómo han evolucionado las representaciones de los dinosaurios desde el nacimiento del paleoarte, en la década de 1830.

Por ejemplo, un grabado de François Pannemaker, creado en 1857, retrata a dos dinosaurios serpentinos –uno con una diabólica lengua bífida diabólica– que se enfrentan mientras los volcanes estallan en el fondo. Por otro lado, los artistas de la posguerra como Ely Kish, quien pintó dinosaurios para el Museo Canadiense de la Naturaleza, optaron por el hiperrealismo informado en las investigaciones más recientes del momento.

A pesar de la diversidad de las obras de arte, cada visión del mundo prehistórico sirve para recordarnos dos cosas: la capacidad de imaginación de los seres humanos y los límites de nuestro conocimiento.

Paleoart: Visions of the Prehistoric está disponible en Taschen.