Nota del editor: Jamie Metzl, analista del Atlantic Council, ha trabajado en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en el Departamento de Estado y en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado y en las Naciones Unidas en Camboya. Es autor de "Eternal Sonata" y otros tres libros. Las opiniones expresadas en este artículo son de su propia responsabilidad.

(CNN) - La escalada del intercambio verbal entre el impredecible e irracional líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el errático, impredecible y verbalmente excesivo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está llevando a la península coreana a una crisis que el gobierno Trump parece no tener una estrategia real para resolver.

Este lunes, Trump advirtió a Corea del Norte que no amenazara más, diciendo que "enfrentará el fuego y la furia como el mundo jamás ha visto". En respuesta, los medios estatales norcoreanos dijeron que el país está considerando planes para atacar Guam.

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Pero si el gobierno de Trump quiere mitigar efectivamente la amenaza de Corea del Norte, tendrá que entender estos 12 puntos clave:

1. Los líderes de Corea del Norte están compitiendo para desarrollar armas nucleares disponibles tan pronto como sea posible porque creen que estas armas son la manera más eficaz y rentable de asegurar su supervivencia y aumentar su influencia con otros países.

2. Debido a que los líderes de Corea del Norte son ideológicamente dependientes de mantener un hiperparanóide estado de guerra, sienten que estarán más seguros con armas nucleares que sin ellas y tienen una larga y consistente historia de incumplimiento de los acuerdos de reducción de armas que han firmado. La zalamería o los compromisos pueden no ser suficientes para convencer a Pyongyang a renunciar a sus armas nucleares.

3. Aparte de un cambio de liderazgo en Corea del Norte o de un ataque militar estadounidense extremadamente improbable y casi ciertamente ineficaz y contraproducente, el único medio probable de impulsar este cambio perceptivo entre los líderes de Corea del Norte sería aumentar las sanciones y otras medidas no militares coercitivas hasta el punto de socavar su dominio del poder en ausencia de desnuclearización.

4. Aunque las sanciones contra Corea del Norte anunciadas este sábado se basan en anteriores rondas de sanciones, casi seguramente no convencerán a Corea del Norte de cambiar el rumbo de manera significativa.

5. Corea del Norte proporciona a China un amortiguador entre sí y Corea del Sur (aliada de Estados Unidos), un instrumento para prevenir la reunificación de la península coreana y una fuente barata de recursos naturales y mano de obra. A cambio, China suministra casi todo su crudo y la mayor parte de la comida a sus servicios militares, transfiere dinero a Pyongyang a través de instituciones financieras chinas y mantiene la economía de Corea del Norte a flote a través del comercio y el acceso a los mercados chinos.

6. Pero el apoyo de Beijing a Pyongyang tiene un costo cada vez mayor. Corea del Norte es cada vez más hostil hacia China y su programa de armas nucleares socava el Tratado de No Proliferación Nuclear, que China apoya.

7. Los políticos chinos pueden querer que Corea del Norte siga el ejemplo y la reforma de China desde adentro, pero los líderes norcoreanos, incluso con su economía en ruinas, no podrán hacer suficientes reformas económicas sin reformas políticas que socaven las bases y la estructura totalitaria del país.

8. Por estas razones, los líderes chinos se enfrentan a una disyuntiva. Si China cree que está mejor con una Corea del Norte armada y hostil en su frontera, puede continuar su actual camino de expresar su disgusto y apoyar algunas sanciones, pero no presionar a Corea del Norte para alterar el cálculo estratégico y las acciones de Pyongyang.

9. Continuar por el camino actual dará a Pyongyang cada vez más influencia sobre Beijing y una creciente capacidad de obligar a China a mantener o aumentar los niveles de apoyo material y político, no importa cuánto daño Corea del Norte pueda estarle haciendo a los más amplios intereses estratégicos de China.

10. Alternativamente, China podría decidir que está dispuesta a presionar el cambio, dándole a Pyongyang la opción entre la desnuclearización y un corte de la línea de vida económica y comercial de China. Esto sería un gran riesgo para Beijing, pero las recompensas podrían ser enormes.

Fotografía tomada el 14 de mayo del 2017 y distribuida por la agencia estatal de noticias de Corea del Norte KCNA en la que se ve la prueba del lanzamiento de un misil tierra-tierra de mediano alcance Hwasong-12 en una región no determinada del país. (Crédito: STR/AFP/Getty Images)

11. Si China pudiera convencer a Corea del Norte de renunciar a sus armas nucleares, emergería como un poder responsable en la región y socavaría los esfuerzos de Estados Unidos y sus aliados para contrarrestar la amenaza nuclear norcoreana.

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12. Ya que China ha visto tradicionalmente a Corea del Norte a través del prisma de su gran rivalidad estratégica con Estados Unidos, se necesitaría algún nivel de confianza estratégica entre Beijing y Washington para hacer posible este tipo de transición. Dado el comportamiento altamente errático, la incongruencia estratégica y la falta de fiabilidad general del Gobierno estadounidense, llegar a este nivel de confianza estratégica en el contexto actual sería una tarea difícil.