(CNN Español) - Estados Unidos cree que varios empleados del Departamento de Estado de la embajada de Estados Unidos en La Habana fueron objeto de un "ataque acústico", que afecta sus ondas cerebrales, y que al menos dos funcionarios quedaron con problemas de salud tan graves que necesitaban ser trasladados a Estados Unidos para recibir tratamiento, dijeron funcionarios del Departamento de Estado a CNN.

Los empleados afectados no estaban en el mismo lugar al mismo tiempo, pero sufrieron una variedad de síntomas físicos desde finales de 2016, que se parecían a una conmoción cerebral.

El Departamento de Estado lo planteó con el gobierno cubano durante varios meses y envió personal médico a La Habana, pero no ha podido determinar exactamente qué sucedió.

"Puede ser muy grave", dijo un funcionario. "Hemos trabajado con los cubanos para tratar de averiguar qué está pasando, insisten en que no lo saben, pero ha sido muy preocupante y problemático".

El FBI ahora está investigando el asunto, dijeron los funcionarios.

"Es muy extraño", dijo un funcionario.

Un funcionario del gobierno cubano niega cualquier participación cubana en cualquier tipo de maltrato de diplomáticos estadounidenses en Cuba y dice que la expulsión de diplomáticos cubanos fue una "reacción exagerada".

El funcionario cubano no autorizado a hablar sobre el tema, dijo que el gobierno cubano había hablado con Estados Unidos y negó cualquier participación en la situación o maltrato de diplomáticos estadounidenses. El funcionario también dijo que antes del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, hubo un cierto hostigamiento de los diplomáticos por ambas partes, pero que se había detenido.

El Ministerio de Relaciones Exteriores enfatiza categóricamente que Cuba jamás ha permitido ni permitirá que el territorio cubano sea utilizado para cualquier acción en contra de funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, sin excepción. Asimismo, reitera la disposición a cooperar para lograr el esclarecimiento de esta situación.

Un asunto muy serio para EE.UU.

La portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, reveló el miércoles que "algunos funcionarios del gobierno estadounidense" que trabajaban en la embajada de Estados Unidos en La Habana, Cuba, informaron de algunos incidentes que estaban causando "síntomas físicos".

Nauert no pudo explicar la naturaleza o la causa de los incidentes. Algunos de los afectados optaron por regresar a Estados Unidos. Los afectados eran empleados del Departamento de Estado. Nauert dijo que el Departamento de Estado supo por primera vez sobre estos incidentes a finales de 2016.

Nauert dijo que el gobierno cubano tiene una responsabilidad bajo la Convención de Ginebra de proteger a los diplomáticos estadounidenses. Nauert agregó que a dos diplomáticos cubanos se les pidió que abandonaran Washington pero no explicó más.

"Sentíamos que necesitábamos responder a los cubanos y recordarles su responsabilidad bajo la convención de Viena", dijo uno de los funcionarios citados. Los funcionarios no fueron declarados "persona non grata" y se les puede permitir regresar a Estados Unidos.

Nauert dijo que el Departamento de Estado está tomando estos incidentes "muy en serio" y está trabajando para determinar la causa y el impacto de los incidentes.

Cuba responde

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba dijo que fue informado el 17 de febrero por la embajada estadounidense en La Habana y el Departamento de Estado de los "incidentes que causaron enfermedades a algunos funcionarios de ese establecimiento diplomático ya sus familiares", según un comunicado difundido el miércoles.

La declaración dice que "Cuba tomó este asunto con gran seriedad y actuó con rapidez y profesionalismo para aclarar esta situación, iniciando una investigación minuciosa, prioritaria y urgente por indicación del más alto nivel del gobierno cubano, por lo que transmitió a la embajada de los EE.UU. la necesidad de compartir información y propuso establecer una cooperación entre las autoridades competentes de ambos países".

Según la declaración, las autoridades cubanas han establecido un comité interinstitucional de expertos para analizar los hechos, y que "extendieron y fortalecieron las medidas de seguridad y seguridad para la sede, el personal y las residencias diplomáticas y permitió nuevos canales de comunicación directa entre la embajada y el departamento de seguridad diplomática ".