Nota del editor: Jen Psaki, comentarista política de CNN y miembro del Instituto de Política y Servicio Público de la Universidad de Georgetown, fue directora de comunicaciones de la Casa Blanca y portavoz del Departamento de Estado durante el gobierno de Barack Obama. Ha trabajado como consultora para la Planned Parenthood Federation of America. Síguela en Twitter en @jrpsaki. Las opiniones expresadas en este comentario son de su propia responsabilidad.

(CNN) - ¿Por qué te sorprendes, Estados Unidos?

El Donald Trump que este sábado y luego otra vez este martes hizo una equivalencia entre “las excelentes personas” (en sus palabras) que estaban entre los que protestaron con los neonazis en Charlottesville, y aquellos que se opusieron a ese evento como una afrenta a las bases de Estados Unidos, es el mismo Donald Trump que millones de personas apoyaron y que el Colegio Electoral puso en la Casa Blanca.

Trump falló en condenar a los supremacistas blancos y culpó a “muchos lados” por la violencia que estalló cuando un grupo de nacionalistas blancos y de neonazis se reunieron en Virginia este fin de semana, para marchar y protestar por el retiro de la estatua del general Robert E. Lee.

E incluso luego de que un automóvil embistió a una multitud, mató a una mujer y dejó casi 20 heridos, Trump siguió fallando en abordar este momento con el liderazgo presidencial que se necesita para esos casos.

Y luego de que supuestamente su equipo en la Casa Blanca, incluyendo al vicepresidente y al secretario General, pasó dos días convenciéndolo de que leyera este lunes una declaración redactada cuidadosamente, apenas un día después Trump reiteró el que claramente es su punto de vista sobre el asunto.

Cualquier persona que tenga una moral rectora sabe que está equivocado y la crítica a su declaración ha sido prácticamente universal. ¿Pero, fue sorprendente?

Durante la campaña, el entonces candidato Trump atacó verbalmente a un juez mexicano-estadounidense nacido en Indiana, sugiriendo que estaba sesgado en una demanda contra el candidato porque Trump quería construir un muro en la frontera con México.

También atacó al padre musulmán estadounidense de un soldado caído. Criticó a una ex Miss Universo por gorda. Y mucho antes de eso, cuestionó que el expresidente Barack Obama en realidad hubiera nacido en Estados Unidos.

Su estratega jefe, Stephen Bannon, es probablemente un simpatizante de los supremacistas blancos. El presidente nunca ha escondido nada de esto. De hecho, ha sido sorprendentemente coherente.

¿Qué opinan los latinos sobre el manejo que Trump dio al racismo en Charlottesville? Mira la respuesta en este video

Lo sucedido en Charlottesville me recordó las horas que siguieron a los resultados de las elecciones presidenciales, en noviembre pasado.

Hay una foto de la mañana después, en la rosaleda de la Casa Blanca. Un grupo de funcionarios, incluida yo misma, mostrábamos en nuestras caras rabia, tristeza e incluso disgusto. Y así es como nos sentíamos.

Pero no era porque estuviéramos calculando el impacto de la elección en el legado de Obama. No era porque estuviéramos tristes por Hillary Clinton y su equipo. Esas emociones llegaron más tarde.

Ese día estábamos preocupados por nuestros colegas, nuestros amigos y nuestros vecinos. Por los estadounidenses que son musulmanes, negros y miembros de la comunidad LGBT, que nos preguntaban lo que la victoria de Trump significaría para ellos. Y la verdad es que no lo sabíamos.

Y nos cuestionábamos el optimismo que teníamos frente al progreso del país. No porque pensáramos que el racismo y el sexismo habían sido erradicados o que el primer presidente negro de EE.UU. hubiera desterrado los prejuicios y la discriminación al sentarse en la Oficina Oval.

Estábamos alarmados porque millones de personas ignoraron el racismo y la misoginia cuando votaron. No porque fueran racistas o sexistas, en su gran mayoría. Sino porque esas cosas no fueron factores decisivos para esas personas, en el momento de elegir al próximo mandatario.

Mira la crítica de la comunidad judía a la posición de Trump ante supremacistas en el siguiente video:

El presidente Obama solía citar a Martin Luther King Jr. cuando dijo que “el arco moral del universo se inclina hacia la justicia”. Todavía tenemos que creer eso, porque hemos tenido peores momentos en nuestra historia y lo que pasó en Charlottesville difícilmente es la primera señal para la comunidad negra de que el racismo se tolera en Estados Unidos.

La diferencia hoy es que la mayoría de presidentes modernos, se trate de republicanos o demócratas, han sido fuerzas del bien, la unidad y la aceptación. Y ahora nos enfrentamos a una gran pregunta: ¿si el presidente de EE.UU. no cumple ese papel, entonces qué guía moral podrán buscar las personas para orientarse y encontrar un liderazgo?

En la ausencia de un liderazgo moral desde la Oficina Oval, muchos de nosotros podemos sentirnos a la deriva, sin rumbo. Eso significa que el liderazgo moral tendrá que salir de los ciudadanos y de las comunidades, y no del líder del país.

Así que para aquellos que se sienten impotentes, para quienes quieren esconder su cabeza debajo de su cobija y su almohada, para aquellos que no quieren ser políticos, oblíguense a ustedes mismos a ver este programa, como un recordatorio del odio y la rabia que están allá afuera, escojan una compañía cuyo presidente todavía no haya renunciado al consejo asesor de negocios de Trump y encuentren allí un lugar para hacer oír su voz. Eso hará que se sientan menos impotentes.