(Expansión) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere disminuir a toda costa el déficit comercial con México y ese es su principal objetivo en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Pero la realidad, al menos en este año, es otra.

Al primer semestre de 2017, México se consolida como el segundo proveedor de bienes en Estados Unidos después de China y por arriba de Canadá, país al que la nación latinoamericana desbancó del segundo lugar desde 2015, indican cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

En ese periodo, las exportaciones de México a Estados Unidos crecieron 7% a tasa anual y representaron el 13% de lo que ese país importó, 3 puntos porcentuales más que en 2015.

“A pesar de lo que se mencionaba a finales del año pasado sobre el TLCAN, las exportaciones crecieron. Seguimos con el 82% de nuestros envíos a los Estados Unidos, sigue siendo un porcentaje muy alto”, comentó Fernando Ruíz, director del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce).

Las exportaciones de México a Estados Unidos siguen creciendo, lo que demuestra la importancia de los envíos mexicanos en el mercado estdounidense, agregó Ruíz.

De hecho estima que de mantenerse esta tendencia, las exportaciones totales de México pueden llegar, al cierre de 2017, a 400.000 millones de dólares, una cifra histórica, después de que en 2016 alcanzaron casi 374.000 millones.

Durante su campaña presidencial, Donald Trump tachó al TLCAN como el peor acuerdo de la historia, pues dice que generó pérdidas de empleo e inversiones en su país. Apenas el miércoles pasado Robert Lighthizer, representante de Comercio de Estados Unidos, dijo que su equipo se enfocaría en reducir el déficit comercial que tiene este país.

El crecimiento de las exportaciones a Estados Unidos fue impulsado principalmente por el envío de bienes intermedios y terminados de la industria automotriz, eléctricos, maquinaria, instrumentos médicos y ópticos, detallan datos del Buró de Censos estadounidense.

El crecimiento económico y del empleo en los Estados Unidos fue el factor principal que benefició a México durante la primera mitad del año, explicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico del Banco Base.