(CNN) - La embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, dijo el lunes que el líder norcoreano Kim Jong-un está "rogando por una guerra" y instó al Consejo de Seguridad de la ONU adoptar las más fuertes sanciones posibles para detener el programa nuclear de Pyongyang.

En un pronunciamiento durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, Haley dijo que la sexta prueba nuclear de Corea del Norte era una clara señal de que "el tiempo para decisiones a medias" por parte de la ONU tiene que terminar.

"Basta ya, es suficiente", dijo Haley. "Hemos adoptado un enfoque gradual, y a pesar de las mejores intenciones, no ha funcionado".

Haley comenzó su declaración recordando todas las resoluciones que el Consejo de Seguridad ha aprobado en respuesta a las provocaciones de Corea del Norte durante las dos últimas décadas, argumentando que la ONU ha estado condenando a Pyongyang pero los esfuerzos no han logrado detener su progreso nuclear.

Dijo que Estados Unidos no quiere la guerra, sino que se defenderá cuando Corea del Norte emita amenazas con misiles apuntando a territorios de Estados Unidos.

"La guerra nunca es algo que Estados Unidos quiere: no lao queremos ahora", dijo Haley. "Pero la paciencia de nuestro país no es ilimitada, defenderemos a nuestros aliados y a nuestro territorio".

Al final de la reunión, Haley dijo que Estados Unidos distribuiría una resolución en respuesta a la prueba nuclear, con planes para que haya una votación la próxima semana.

"Creo que Corea del Norte ha golpeado a todos en la cara en la comunidad internacional que le han pedido que se detenga", dijo Haley.

Aunque los detalles de una resolución no fueron discutidos el lunes, el embajador de Corea del Sur ante la ONU dijo que tenía que ser "realmente categórica".

"Ahora es el momento de tomar medidas que sean lo suficientemente fuertes y robustas como para obligar a Corea del Norte a comprometerse seriamente en el diálogo", dijo. "La nueva resolución debe incluir no sólo medidas adicionales para bloquear más fondos que posiblemente podrían fluir en el programa nuclear ilegal de Corea del Norte, sino también medidas realmente categóricas y robustas que Pyongyang encuentre muy dolorosas".