(CNNMoney) - Alguna vez estuvo fuera de los límites por las sanciones internacionales, pero ahora Irán está regresando a consolidarse como destino turístico.

Más de seis millones de personas visitaron Irán entre marzo de 2016 y marzo de 2017, 50% más con respecto al año anterior y tres veces la cifra registrada en 2009, según información oficial.

El aumento de visitantes llegó después del acuerdo nuclear de 2015 entre Teherán y las potencias mundiales que resultó en el levantamiento de las sanciones el año siguiente.

Las aerolíneas europeas como British Airways y Lufthansa reanudaron los vuelos directos al país y las autoridades iraníes relajaron los requisitos de visa. Y entre más personas llegan, la demanda de alojamiento va en aumento.

Esto está creando oportunidades para los emprendedores locales y empresarios extranjeros.

A diferencia de algunas compañías occidentales, que están reacias a invertir en Irán porque temen que el presidente Donald Trump pueda torpedear el acuerdo nuclear, cadenas de hoteles internacionales se están moviendo rápido para satisfacer la necesidad de más habitaciones.

Plaza Naqsh-eJanan en Esfahan, Iran.

Accor, de Francia, fue la primera cadena de hoteles en abrir en Irán en 2015. Ahora tiene dos de ellos en ese país. Meliá, de España, abrirá su primer hotel allí el próximo año. Rotana, de Emiratos Árabes Unidos, también tiene un hotel allí y planea abrir otros tres para 2020.

El mercado tiene espacio para más jugadores. Irán quiere atraer a más de 20 millones de visitantes para 2025, según la Agencia de Turismo estatal.

Muchos de los nuevos visitantes son mochileros jóvenes de Europa y Asia, atraídos por la historia y cultura de Irán. Los destinos más populares incluyen las ciudades antiguas de Esfahan y Shiraz. También Persépolis, patrimonio mundial de la Unesco.

Torre Azadi en la capital de Irán, Teherán.

Muchos de los viajeros buscan hospedaje económico, dice Jalal Rashedi, que maneja cinco hostales en todo el país. Él ofrece habitación y desayuno por tan solo 15 dólares por noche, incluyendo acceso a internet.

Pero a pesar de que el país es el destino turístico más barato del mundo, según un reporte del Foro Económico Mundial, los viajeros aún enfrentan obstáculos.

Estadounidenses, británicos y canadienses deben solicitar una visa antes del viaje, mientras ciudadanos de otros países de Occidente pueden tener una a su llegada. Y como algunas sanciones aún permanecen, el país tiene pocos vínculos con cadenas bancarias y las tarjetas de crédito occidentales no funcionan allí.