(CNN Español) - El presidente de México Enrique Peña Nieto se reunió con su gabinete para evaluar las operaciones de búsqueda y rescate tras el terremoto de 8,1 que sacudió a México el pasado jueves.

Durante la reunión el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chang informó que al menos 95 personas fallecieron por el mortal sismo: 75 en Oaxaca, 16 en Chiapas y 4 en Tabasco.

Tras el paso del huracán Katia se reportaron dos muertos por un deslave en Xalapa y Veracruz, añadió Chang.

View of damages caused by the 8.2 magnitude earthquake that hit Mexico's Pacific coast, in Juchitan de Zaragoza, state of Oaxaca on September 8, 2017. Mexico's most powerful earthquake in a century killed at least 35 people, officials said, after it struck the Pacific coast, wrecking homes and sending families fleeing into the streets. / AFP PHOTO / RONALDO SCHEMIDT (Photo credit should read RONALDO SCHEMIDT/AFP/Getty Images)

Un auto en Oaxaca quedó sepultado bajo los escombros.
(RONALDO SCHEMIDT/AFP/Getty Images)

El sismo fue el más intenso de los últimos 100 años en el país. De hecho, fue tan fuerte que se sintió en Ciudad de México y Ciudad de Guatemala. Según el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, 50 millones de personas lo percibieron.

Muchos dormían cuando el terremoto empezó. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) registró múltiples réplicas, incluyendo por lo menos seis con temblores que superaron una magnitud de 5.

La mayoría de las muertes ocurrieron en el estado de Oaxaca, donde los hogares y edificios colapsaron. El gobernador de esta entidad federativa, Alejandro Murat, señaló este domingo que solamente allí fallecieron 71 personas.

Los esfuerzo de asistencia y rescate continuaron durante todo el fin de semana.

En la ciudad de Juchitán, los equipos de rescate utilizaron reflectores para iluminar un enorme montón de escombros.

“¿Alguien me puede oír?”, gritaban los rescastistas, mientras buscaban sobrevivientes entre las estructuras colapsadas. Algunos perros los ayudaban en esta tarea.

En otras partes de Juchitán, los técnicos utilizaban maquinaria pesada para despejar las vías. Los soldados se unieron a las labores de asistencia y ayudaron a remover parte de los escombros con palas.

Chiapas y Oaxaca, donde viven cerca de 9 millones de personas, son dos de las zonas más empobrecidas de México.

El epicentro del terremoto fue en el Océano Pacífico, a unos 1.000 kilómetros al sureste de la capital de México y a 120 kilómetros de la costa.

Posterior al sismo, se confirmó un tsunami que afectaría al país con una ola de 1,75 metros, según el Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico. Las advertencias también fueron emitidas en lugares lejanos como Nueva Zelanda y la República de Vanuatu.

Katia, que era el más débil de los tres huracanes en el Atlántico, se disipó este sábado, según el Centro Nacional de Huracanes pero las fuertes lluvias que continuarán aún son una amenaza seria para México.