(CNN) - El Departamento de Justicia de Estados Unidos está impidiendo que los investigadores del Senado entrevisten a dos altos funcionarios del FBI que podrían entregar testimonios de primera mano sobre el despido del exdirector del FBI James Comey, en lo que sería la última señal de que el fiscal especial Robert Mueller podría estar investigando las circunstancias que rodearon el polémico despido, según le dijeron fuentes oficiales a CNN.

La noticia se produce en momentos en que la Comisión de Asuntos Judiciales del Senado no le ha garantizado a la oficina de Mueller que podrá tener acceso total y sin restricciones a la transcripción de la entrevista que le hizo la semana pasada al hijo mayor del presidente Donald Trump, Donald Trump Jr., argumentando que la entrega de esa información al equipo de Mueller primero debe ser autorizada por el Senado en pleno.

James Comey, exdirector del FBI.

Lo que parece que tiene más molestos a los investigadores es el rechazo por parte del Departamento de Justicia para cooperar con una parte fundamental de las pesquisas. Los líderes de la comisión de investigadores, Chuck Grassley y Dianne Feinstein, han pedido en múltiples ocasiones permiso para entrevistar a dos altos funcionarios del FBI Carl Ghattas y James Rybicki y tratar de determinar si el despido de Comey está relacionado con su investigación sobre cualquier injerencia inadecuada con el FBI.

Pero el Departamento de Justicia ha rechazado la solicitud, citando el nombramiento de Robert Mueller como fiscal especial para investigar la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016 y “asuntos relacionados”.

Chuck Grassley y Dianne Feinstei

“Bajo esas circunstancias, y conforme con la política de larga data del Departamento sobre la confidencialidad y sensibilidad de la información relacionada con asuntos pendientes, el Departamento no puede permitir que los señores Ghattas y Rybicki estén disponibles para entrevistas transcritas en este momento”, se lee en una carta firmada en julio por el fiscal general adjunto interino Samuel Remer, a la que tuvo acceso CNN.

¿Quién está mintiendo, Trump o Comey? La respuesta, en el siguiente video: 

A finales de agosto, los líderes de la comisión del Senado modificaron su pedido, esperando que pudieran adaptarse a los argumentos del Departamento de Justicia.

En una carta enviada al vicefiscal general Rod Rosenstein, Grassley y Feinstein dicen que los investigadores “limitarán el alcance” de sus preguntas para evitar tocar la investigación que Mueller tiene pendiente, y aseguran que se concentrarán en “recuerdos independientes, como testigos de los hechos, de los eventos que ocurrieron antes y durante el despido del director Comey”.

Sin embargo, la comisión del Senado todavía no ha podido entrevistar a esos testigos. 
“Hasta el momento, no hemos recibido cooperación del Departamento de Justicia y de la oficina del fiscal especial para agendar de manera voluntaria esas entrevistas”, dijo el vocero de Grassley, George Hartmann, en un correo electrónico.

Una vocera del Departamento de Justicia aseguró que el asunto es “cuestión del fiscal especial” y un vocero de la oficina del fiscal especial rechazó hacer comentarios al respecto.

El hecho de que se le esté negando al Senado que entreviste a esos testigos evidenciaría que Mueller está revisando si el presidente Trump actuó de manera apropiada cuando despidió a Comey, el pasado 9 de mayo.

Donald Trump y James Comey.

Varios críticos afirman que el presidente estaría tratando de interferir en la investigación penal que Comey llevaba a cabo sobre la posible colusión de los rusos con la campaña de Trump, algo que la Casa Blanca ha negado categóricamente.

La pelea por entrevistar a los testigos se produce, además, en momentos en que la investigación de Mueller tropieza con varias otras investigaciones que se llevan a cabo en el Capitolio y están compitiendo por testigos y testimonios sobre los posibles nexos de Rusia con la campaña presidencial de Trump.