Nota del editor: Ford Vox es un médico especializado en medicina de rehabilitación y además periodista. Es analista médico para la estación WABE-FM 90.1 de NPR en Atlanta. Escribe con frecuencia para CNN Opinion. Síguelo en Twitter @FordVox. Las opiniones en este artículo son de su propia responsabilidad.

(CNN) - Durante los primeros 20 días de agosto de 2003, casi 15.000 ciudadanos franceses ancianos murieron cuando una ola de calor se cernía sobre ese país. Las temperaturas habían aumentado sólo unos cuantos grados sobre sus promedios estacionales habituales.

Esta semana, ocho residentes de una sola residencia de ancianos de Florida con la energía cortada por la fuerza del huracán Irma murieron en cuestión de horas. De hecho, los ancianos suelen ser las primeras víctimas en eventos climáticos extremos.

El jefe de policía Tomás Sánchez se dirige a la prensa a las afueras de un centro de reposo para ancianos en el que murieron ocho personas en Hollywood Hills (Florida). (Crédito: Angel Valentin/Getty Images)

Florida posee cerca de 200.000 camas en instituciones de cuidado, una cantidad apropiada para un estado con el porcentaje más alto de residentes mayores en la nación. Estas casas tienen aire acondicionado, a diferencia de lo que vimos en Francia en 2003 (una situación que ya se ha corregido).

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Pero el aire acondicionado sólo funciona cuando tienes energía eléctrica, el primer servicio público que flaquea en un huracán como Irma.

No hay duda de que los administradores de las instalaciones deberían haber evacuado a sus residentes tan pronto como se hizo evidente que la gente de Florida Power and Light (FPL) no avanzaban en arreglar el transformador dañado, algo que su propio electricista no podía arreglar. No hay duda, deberían haber tenido un generador de reserva listo para mantener su sistema energético para un evento de este tipo.

Pero lo que haga cualquier institución de esta categoría sólo puede compensar los graves defectos en la infraestructura de Florida, entre los cuales está la abundante existencia de vulnerables líneas de distribución de energía en la superficie.

FPL trabaja con funcionarios estatales y locales para identificar las instalaciones clave donde debe mantener la energía funcionando a toda costa. Lugares como Memorial Regional Hospital, en la misma calle del centro de enfermería donde fallecieron las ocho personas. ¿Tiene FPL la capacidad de darle prioridad a la restauración de energía en todas las instalaciones que brindan atención a personas vulnerables a través de los 35 condados de Florida a los que atiende? Probablemente no.

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El Centro de Rehabilitación en Hollywood Hills no estaba en esa lista y los comunicados de prensa de FPL aclaran: "Priorizamos el restablecimiento de la energía a instalaciones críticas, tales como hospitales, estaciones de policía y de bomberos, instalaciones de comunicaciones, plantas de tratamiento de agua, proveedores de transporte y refugios". Por ninguna parte se menciona a los hogares de ancianos.

A medida que envejecemos, nuestros sistemas nerviosos flaquean. Es una de las razones por las cuales muchas personas mayores sufren lesiones graves por caídas. No son tan rápidas para reaccionar ante una pérdida de equilibrio, y si se caen, carecen de la respuesta automática de protección de los brazos oscilantes justo a tiempo. Esas son a menudo lesiones que pueden conducir a cuidados de enfermería en el hogar.

Nuestro sistema nervioso autónomo, que también decae con la edad, es responsable de controlar cosas como la dilatación y la constricción de los vasos sanguíneos que nutren tu piel. La dilatación de los vasos sanguíneos es esencial para liberar el calor que se acumulan en nuestro cuerpo. El problema también se presenta incluso si te ves muy en forma y esbelto, como luce una persona más joven. Alguien con unos 75 años tiene entre el 25% y el 50% menos de flujo sanguíneo a su piel que alguien de 30 años.

Cuanto más viejos somos, el calor nos pasará factura más fácil. Este es uno de los efectos del envejecimiento que no podemos evitar.

¿Por qué entonces muchos de nosotros, a medida que envejecemos, decidimos vivir en tierra caliente?

Todo el mundo sabe Florida es un gran lugar en el invierno, pero con aire acondicionado, también lo es para el verano. Esa energía es crítica para todo el sur. Soy de Alabama, pero los veranos más calientes de mi vida fueron los que pasé viviendo en Boston.

Amigos y compañeros de trabajo no podían creerlo, pero los sureños como yo han llegado a esperar, como signo de civilización, una explosión ártica al abrir cualquier puerta. No entiendes eso en Massachusetts, incluso en los lugares que dicen tener aire acondicionado.

Los floridanos por sí solos no pueden ser culpados por la situación actual de su estado de sobreconstrucción y vulnerabilidad ambiental. Florida somos todos: está poblada en su mayoría por personas de fuera del estado, y si no vives allí ahora, no me digas que no has pensado en ello.

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El estado es, también, el patio de recreo de la nación, en la medida en que 1,4 millones de empleos en Florida dependen de la hospitalidad.

No es de extrañar que muchos estadounidenses decidan quedarse.

Millones de estadounidenses hacen transición cada año a las filas de la ancianidad: 81 millones de personas tendrán más de 65 años en el año 2050.

Alrededor del 68% de los estadounidenses de más de 65 años necesitan ayuda física, ya sea de sus familias o en centros de cuidado.